FC Barcelona 1 – 2 Rubín Kazan
El Rubín Kazán avisó y dice el refrán que el que avisa no es traidor. El modesto equipo ruso era debutante en la competición y nunca se había enfrentado a ningún equipo español, por eso quizá vino a dar un golpe de efecto anoche en el Nou Camp y la jugada le salió redonda.
Nada más comenzar el partido ya consiguieron hacer el primer gol ¿les suena la estrategia? Es precisamente la que suele buscar Pep Guardiola cuando se enfrenta a un equipo digamos complicadillo. Anoche todo hacía pensar que saldrían a por el partido pero dieron una versión mínima de su ya mítico juego. Quizá el agotamiento de los jugadores participantes en el mundial o la incapacidad de hacer frente a un equipo menos minaron los ánimos del equipo que, a pesar de tener el control del balón durante prácticamente todo el partido, no consiguieron hacer ni un sólo gol.
Ya desde el principio el Rubín sorprendió al anfitrión con un gol que seguro estaría más que estudiado desde el vestuario. Ryazantsev desde su posición de lateral soltó un disparo que dejó plantado y al estadio. Así, sin anestesia. A este Barça hay que jugarle así, sin miedos, «de poder a poder» como se suele decir en el mundo del toreo y anoche el novillo les salió bravo. Cerró filas y puso las cosas difíciles a los blaugranas para desplegar su juego.


