España volvió a demostrar ante Serbia que quiere que este sea su mundial y logró una nueva victoria pasando por encima del equipo dirigido por el mítico Sasha Djordjevic, que ante la superioridad española terminó por perder los papeles en el último cuarto y terminó expulsado del partido tras encararse con Juan Antonio Orenga.
Cabe decir que esta Serbia dista mucho de la que asombraba a todo el mundo hace ya unos cuantos años, pero se trata de un equipo con mucho talento pero que en muchas ocasiones se les olvida jugar en equipo y cada uno hace la guerra por su cuenta.

