A la hora de cambiar el coche, muchas personas acuden al mercado de los vehículos seminuevos, los grandes deseados dentro de los coches de ocasión. Esto ha provocado que en los últimos años no hubiera oferta suficiente para atender tanta demanda. Esta situación ha hecho que desde al año 2012, los vehículos seminuevos hayan aumentado su valor en 14 puntos, según datos ofrecidos por Solera por motivo del Salón de VO de Madrid. De este modo, un seminuevo en 2016 perdía un 21% de su precio de compra, cuando cuatro años antes la depreciación alcanzaba el 35%.

Desde que apareció la crisis en 2007, mucho ha cambiado el mercado de ocasión, cuando los coches más jóvenes de hasta cinco años, representaban el 43% de las ventas frente al 24% actual. Y es que los papeles se han intercambiado, de tal modo que ahora son los coches más viejos, los que superan la década de antigüedad, los que acaparan las ventas, un 56% en concreto.

A pesar de la buena salud que muestra el mercado con el auge de la demanda de vehículos seminuevos, la verdad es que compiten con una gran cantidad de coches que tienen más de diez años y que son mucho más económicos, ya que se desprecian hasta el 80% de su valor de matriculación. Todos los estudios auguran que este atractivo basado en el precio se mantendrá a tenor de la evolución estimada para 2021, cuando estos coches “mileuristas” se aproximarán a las dos terceras partes.

Los VO adultos ¿la solución?

Y es que la tendencia del envejecimiento del parque y la mejora al mismo tiempo de las matriculaciones en los dos últimos años nos lleva a un parque de usados un tanto bipolar. Esta fotografía revela un “agujero” en el medio, que son los coches de seis a diez años, que son cada vez menos y que para 2021 apenas serán el 15% del parque. El quid de la cuestión es que precisamente en ellos podría estar la solución a ese desequilibrio producido por los coches más viejos.

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Para hacer realidad esta solución, desde Solera se apunta a la necesidad de aumentar las importaciones de estos vehículos. Esto permitiría a los compradores poder acceder a estos vehículos que ahora escasean y son “menos accesibles”, lo cual además tiene un impacto en su precio, pues se revalorizan, y el reto aquí es que logren mantener el atractivo para el bolsillo del comprador (su valor es un 59% menos de media que cuando se matricularon)

Según la responsable de Mercado de VO de Solera España, Elena Ballesteros, “el mercado tiene que prepararse porque en la próxima década la oferta de usados se va a limitar a los extremos si no ponemos remedio. Por tanto, los concesionarios deben salir fuera e importar coches de seis a diez años para poder hacer realidad la intención del comprador de hacerse con un VO interesante en precio, sin ser el más barato; y de buenas prestaciones, sin ser el mejor equipado”.