Los combustibles sintéticos una alternativa competitiva a los fósiles

Desde hace años se viene trabajando en buscar alternativas a los combustibles fósiles que se utilizan actualmente. El año 2035 supondrá un punto de inflexión, ya que a partir de ese momento no se podrán vender vehículo que utilicen gasolina o diésel para su funcionamiento. Aunque se viene trabajando en los vehículos eléctricos, aún son muchos los problemas que presentan, haciéndolos inviables para viajes largo. Como alternativa, están apareciendo combustibles sintéticos libres de emisiones, un producto en el que los fabricantes de vehículos y compañías petroleras tienen muchas esperanzas puestas.

Seguramente estamos más ante un futuro modelo híbrido de combustibles que ante la movilidad eléctrica en exclusiva, indica Manel Montero, director general de Grupo Moure, refiriéndose al cerco del Gobierno sobre los motores de combustión interna. “Todo lo que ayude a frenar el cambio climático debería ser apoyado por las instituciones públicas, apunta Montero a colación de las reticencias ante los combustibles sintéticos manifestadas por la vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera.

Uno de los frenos expuestos por Ribera es el elevado precio de esta clase de carburantes, un elemento de exclusión que, según el directivo del holding debe paliarse escalando su producción. “El interés de las marcas por homologarlo y la inversión que están realizando algunas compañías punteras es indicativo de que la democratización de los e-fuels es perfectamente viable, asegurando que «el combustible sintético ya es una realidad” y que Autonetoil, la red de gasolineras del Grupo Moure, lo comercializará en cuanto sea posible.

Combustible de transición

Los combustibles sintéticos dan la espalda al petróleo empleando como materias primas el hidrógeno verde y el CO2 capturado durante su combustión. “La futura planta piloto dedicada a los e-fuels en Petronor Bilbao es una buena noticia”, afirma Montero, que recuerda que “la carrera por la descarbonización no puede pasar por alto que habrá sectores que seguirán dependiendo de los carburantes tal y como los conocemos, por lo que es urgente buscar fórmulas para que las alternativas no fósiles dejen de ser caras y resulten competitivas”.

Los retos que tiene por delante la tecnología que está detrás de estos combustibles no son pocos, puesto que, si bien es cierto que son neutros en emisiones de CO2, presentan problemas respecto a otras partículas contaminantes como los óxidos de nitrógeno (NOx). La penetración del coche eléctrico en España todavía es poco representativa, así que urge dar una respuesta ecológica y asequible a los modelos de gasolina, diésel e híbridos, concluye Montero.

Compatibilidad demostrada

Las ventajas de los combustibles sintéticos justifica la apuesta decidida por su producción, al menos, como método de transición, comenta Montero, basándose en que “se ha demostrado que los e-fuels pueden ser suministrados sin realizar cambios en los motores del parque automovilístico actual”.

En este sentido, las pruebas realizadas por Stellantis, empresa que integra marcas como Opel o Peugeot, entre otras, en colaboración con Aramco, una compañía energética y petroquímica de referencia, puso de relieve que 24 familias de motores europeos vendidos desde 2014 funcionarían sin problema gracias a estos carburantes no convencionales.

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