Anoche el Vicente Calderón disfrutó de una de las noches más mágicas y felices de su historia y que no vivía desde hace tiempo. Aún así en el banquillo no se las prometían tan felices ya que la plantilla estaba repleta de lesionados y solo disponía del «Kun» como gran apuesta goleadora, pero el Atlético es el rey de las causas perdidas y no podía fallar.
Nada mejor que un gol tempranero para marcar terreno y a los 4′ minutos Agüero batió a Mandanda y anotaba su tercer gol en la Champions. Tras este tanto los marselleses se fueron haciendo poco a poco con el control del partido y con el terreno de juego y poniendo en una aprieto a la defensa rojiblanca, que no podía sacar el balón con efectidad. Ante tal asedió al final llegó el gol, con una jugada bien organizada que culminó Mamadou Niang en el 16′.
Los dos equipos plantearon un partido muy ofensivo y estuvo plagado en muchos momento de continuas idas y venidas a las porterías rivales. Por eso, apenas 6 minutos después del segundo gol, llego el tercero. En el 22′ Raul Garció metió en la red un saque de falta de Mariano Pernía y ponía el definitivo 2-1. Tres goles en apenas 20 minutos. En el 39′ Leo Franco protagonizó una de las acciones más espectaculares del partido haciendo una parada a mano cambiada mientras corría hacia atras para detener un disparon de Niang.

