
Cada uno necesita lo que necesita. Y punto.
Vía: alt1040.

Si bien existe el iPhone de oro, creo que esto justifica mucho mas el precio, pues el oro es un material caro, pero que un iPhone simple y sencillamente este en color negro por el valor de $2,000 dólares, creo que eso es un poco, no, es muy exagerado.
Charles & Marie han sacado un edición limitada de tan solo 50 unidades de iPhone, pero lo que tiene de especial esto teléfonos es que son en color negro.
Este móvil lleva como nombre ccPhone, y tendré que aceptarlo, si luce muy bien ese color negro mate, pero no me cansaré de decirlo, $2,000 dólares por un simple teléfono, eso es muy exagerado.
Enlace [Charles&Marie]
Dejadme escarbar un poco en vuestros recuerdos. ¿A que tuvisteis que aprender algún poema en la infancia?. Probablemente no habréis podido olvidarlo, grabado en vuestra memoria, el recuerdo se desata rebelde ante infinidad de estímulos incontrolables. Y, casi sin poder evitarlo, os ponéis a recitar. Aunque sea mentalmente. Sin utilizar en ello más neuronas que las que empleamos en decir nuestro nombre. ¿Y no os produce un infinito placer infantil?. Comprobar que ese recuerdo sigue intacto o, quizás, encontrar una excusa para declamar, algo que nos genera un secreto placer exhibicionista.
Pues bien, mi propuesta es zambullirnos en esos recuerdos de manera consciente e intencionada. Como cuando disfrutamos al repasar un album de fotos familiares. “Con diez cañones por banda, cuentan de un sabio que un día, cuán presto se va el placer, del salón en el ángulo oscuro, cuando me paro a contemplar mi estado, vivo sin vivir en mí, ande yo caliente y ríase la gente, ¿qué tengo yo que mi amistad procuras?, érase un hombre a una nariz pegado, la princesa está triste»…
La poesía clásica, de factura clásica -alguna incluso contemporánea-, nos enfrenta al juego de la sonoridad, de la rima. Un juego infantil muy divertido, que pone a prueba el ingenio, no sólo del poeta, sino también del lector. Un juego íntimo, al margen del espacio y del tiempo, propuesto algún día por un poeta y aceptado cualquier otro, hasta siglos después, por su lector. La clara demostración de que el poeta ansía ser leído o, quizás, ¿jugar desea?. En la mejor tradición de los acertijos: un desafío a quién desee aceptarlo. ¿Alguna vez habéis imaginado el secreto placer de un hombre llamado Gustavo Adolfo Bequer si hubiera tenido la oportunidad de escuchar sus poemas recitados cientos de miles de veces?. ¿No es eso inmortalidad?. ¿Sólo para el autor, o también para nosotros, algo impregnados de su mágica supervivencia?.
Una buena antología de poesía en legua castellana cerca de nuestro sofá preferido, sobre el album de fotos que ojeamos de cuando en cuando, nos proporcionará buenas dosis del más elemental de los placeres: jugar a los acertijos, instalados en nuestra infancia.
A finales del año que viene, alrededor del tercer cuatrimestre, GM presentará el nuevo Hummer H3T. Para acabar de preparar este novedoso y agresivo modelo, en la línea de anteriores versiones pero con variaciones significativas y un tamaño intermedio, la compañía americana está invirtiendo 73 millones de dólares con lo que esperan acabar el ensamblaje que servirá de base a la futura producción.
Aunque la foto que os ofrecemos es la del «concept» parece que quizá el modelo adopte la modalidad crew cab, es decir, con cuatro puertas lo cual es una novedad extraordinaria. Prosiguen los anuncios de lanzamiento.

Aseguran los viejos de la comarca que el amor es ciego… Pues bien, si a este vetusto conocimiento añadimos que el desamor es una sensación sorda, nos quedará claro que el ciclo amoroso cursa en medio de una discapacidad inusitada, que evidentemente incita a la mudez y a la parálisis.
No obstante, si usted es una más de las miles y miles de víctimas del desamor, no se deje llevar por juicios apresurados. Debe saber que, así como para el amor no hay gotas o ungüentos oftálmicos que atenúen la temporal ceguera, para la sordidez que produce el desamor no habrá solución ótica que valga. Deseche de inmediato el consejo acomedido y ligero, de quien recomiende esos menjurjes.
En realidad, es menester señalar que este padecimiento se presenta con distintos grados de intensidad. El desamor leve, se distingue por venir acompañado de un sentimiento de desconsuelo que normalmente cede dentro de las 72 horas siguientes al contagio, o antes, si es posible colgar la vista recobrada de la primera hilera de dientes alineados y blancos que se despliegue ante ella. La cama será, entonces, un excelente complemento terapéutico; adminístrese a demanda.
El estadio moderado, únicamente se diferencia del anterior, por la exacerbación y duración de los síntomas. De tal suerte, el asunto solo es cuestión de tiempo; pero no, no se agobie, éste, como de costumbre, se dosificará a su capricho y antojo; aunque algunos ingenuos señalen que transcurre en forma constante. Si el proceso parece prolongarse, seguramente se debe a alguna atrofia ocular causada por la exposición continua al amor. Acuda al oftalmólogo, ajuste las dioptrías de sus gafas, lance miradas indistintamente hasta recuperar la elasticidad y precisión pupilar, y sincronice el reloj a su ritmo cardiaco.
La sintomatología de la también llamada, con poco optimismo desde luego, etapa terminal (fase severa), puede variar de acuerdo al individuo. Generalmente considera opresión en el pecho y la sensación de que el espíritu se derrumba. No, lamentablemente los relajantes musculares no son útiles para un corazón oprimido, ni los emplastos calientes alivian los desgarros del alma. En realidad, la medicina conservadora no ofrece sino medidas paliativas.
Si por la pena piensa cercenarse las venas o tirarse al piso, ingiera previamente una buena dosis de antibiótico para prevenir infecciones por gérmenes oportunistas y/o subterráneos. Los baños de sol pueden ser recomendables para la desolación que le embarga y, sobre todo, prescinda de la ingesta de fármacos antidiabéticos para evitar la amargura.
En caso de que la aflicción y el desaliento persistan y se profundicen, será necesario tomar medidas extremas. Espere una noche de plenilunio para evocar con fidelidad al amor perdido. Acompañe el momento con música; preferentemente aquella que retraiga los mejores recuerdos. Administre, en dosis única, un supositorio de plomo por vía intracraneal. De inmediato, sentirá como la memoria se desvanece y el dolor claudica…
Ahora que, si la medida le parece radical y excesiva, tranquilícese y reconfórtese, ¡su desamor no es grave! Descanse. Duerma pero no sueñe, mire pero no observe; centre la atención en usted mismo. Por unos meses, ingiera complementos alimenticios ricos en hierro, hasta que consiga un corazón férreo. A manera preventiva, añada a su dieta alguno de esos antioxidantes de moda. Cómprese un par de alas, emerja del abismo a donde ha caído y… ¡vuelva a apostar al amor sin miedo!
Dice Enrique Vila-Matas en su libro deliciosamente irónico, “París no se acaba nunca”, que “la ironía ya existía en la antigua Grecia, la encontramos en Sócrates. En la Edad Media, sin embargo, la ironía estaba peligrosamente vista o no era concebible, estaba fuera de lugar, podías ir a la hoguera si se te ocurría practicarla. La reencontramos en Cervantes, hombre del Renacimiento.
La ironía se introduce en el meollo de la novela, en su propia estructura. Y de ahí hasta nuestros días.
La ironía no es un añadido, forma parte de los mecanismos de representación del mundo, ofrece un ángulo de sombra sobre ese mundo”.
Ironía significa “decir algo” significando con ello lo contrario. La palabra “ironía viene del griego “eíroneía” que significa “pregunta fingiendo ignorancia”, que es el uso que hacía Sócrates de ella. Es una derivación del verbo “eíro” que significa “decir”.
En realidad, todos ironizamos sobre nuestra propia identidad utilizando el lenguaje para afirmar o sugerir lo contrario de lo que se dice con palabras, de forma que pueda quedar claro el verdadero sentido de lo que se piensa.
Pregúntate qué es aquello que sientes próximo a ti, aquello que puedes usar para sopesar y meditar, y lo más probable es que te respondas que la ironía. Si la lectura es despojada de la ironía pierde inmediatamente su capacidad de sorpresa.
¿Cómo leer las maravillosas comedias de Jane Austen sin la ironía y la agudeza que pone en boca de sus personajes?.
En Austen, la ironía se convierte en un instrumento de la invención, que Samuel Johnson definía como la esencia de la poesía. De cualquier novela de Austen se puede decir que es una elipsis lograda, en la que se omite todo lo que podría perturbar sus conclusiones irónicas, aunque felices.
Las principales heroínas de Austen: Elizabeth Bennet en “Orgullo y Prejuicio”; Emma Woodhouse en “Emma”; Fanny Price en “Mansfield Park”; Anne Eliot en “Persuasión” poseen tal libertad interior que sus individualidades no pueden reprimirse.
Una concepción de la libertad interior que se centra en el rechazo de cualquier afecto que no proceda de aquel a quien se le ha concedido esa estima, resulta una idea de lo más irónica.
La suprema escena cómica de toda la obra de Austen debe ser el rechazo de la primera propuesta de matrimonio de Darcy, donde las ironías de la dialéctica de la voluntad y el afecto se vuelven casi ofensivas.
Esa alta comedia, que continuará en “Emma”, se mitiga un tanto en “Manfield Park”, y a continuación se convierte en otra cosa en “Persuasión” donde Austen ha alcanzado la maestría de un modo tan consciente en su personaje, Anne Eliot, un ser discretamente elocuente, tan segura de sí misma, que la idea que tiene de su yo jamás es vacilante.
Persuasión , última novela de la autora, publicada póstumamente en 1818, narra la historia de una mujer en su madurez. Una mujer sensible, paciente y menospreciada, que años después de haber rechazado, persuadida por un mal consejo, al hombre que amaba, ve cómo éste reaparece en su vida, rico y honorable pero aún despechado. Una mujer, en suma, que, quizá por primera vez en la historia de la novela, debe luchar para que el amor le conceda una segunda oportunidad. Esta es quizás la menos popular de sus cuatro novelas citadas porque es la más extraña, sin embargo, destaca entre las demás por lo mismo que Anne Eliot, su protagonista, destaca entre los demás personajes novelescos: por avanzarse a su época y poseer un carácter fuerte y contenido.
Hace pocos días, mientras ejercía el deporte nacinal «zaping»con el mando de la tele, me topé con una película española, desconocida para mí y a la que presté atención porque no había nada mas interesante. Al poco rato me «enganché» por completo. Se trataba de La luz prodigiosa, dirigida en el 2003 por Miguel Hermoso.La interpretaba nuestro inefable Alfredo Landa .
Es una interesante versión de la hipotética no muerte de Ferderico García Lorca.Un pastor ve fusilar a cuatro hombres en el camino entre Viznar y Alfacar, en la noche del 18 de Agosto de 1936.Observa que uno está vivo, lo rescata como puede y lo acoge entre sus ovejas; con la ayuda de un médico republicano salvan la vida del hombre, quien por haber recibido un tiro en la cabeza,no recuerda nada y ha perdido el habla. A lo largo de la trama resulta plausible que se trate de Federico G.Lorca: el desconocido recita fragmentos de la obra del autor cuando los oye y llora ante la foto de Dalí. El fina, abierto, nos permite suponer lo que queramos.
Me quedé pensando qué habría sido de nuestro genial escritor si no hubiera muerto, si hubiera tenido que vivir bajo la dictadura de Franco, o hubiera sido exiliado.
Murió precisamente por ser como era:Libre pensador, homoxesual y ciudadano del mundo. Él mismo dijo en una entrevista al periódico Sol de Madrid:
«Yo soy español integral y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos; pero odio al que es español por ser español nada más, yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacinalista, abstracta, por el sólo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos. El chino bueno está más cerca de mí que el español malo. Canto a España y la siento hasta la médula, pero antes que ésto soy hombre del mundo y hermano de todos. Desde luego no creo en la frontera política.»
Imposible que bajo un regimen represor hubiera cabida para esa alma libre. Su obra, profunda, abundante, llena de símbolos que tienen como base los elementos tradicionales, ¿habría sido mejor, peor?, ¿más trágica aún?. ¿Dejaría algun hueco a la esperanza para un país que se ahogó durante años en la nula intelectualidad, en el miedo, en el silencio?.
Sus propias palabras:«Como no me he preocupado de nacer, no me preocupo de morir…» , nos muestran a un joven preocupado sólo por su arte y por vivir. La muerte, obsesión presente en toda su obra, bien de forma simbólica o bien explicitamente, habría sido su único camino, su única forma de escapar al suplicio del silencio impuesto a su patria.
Los bachielleres de los años cincuenta no sabíamos quién era García Lorca, ni Miguel Hernández, ni Rafael Alberti. Aunque hoy nos parezca mentira, así eran las cosas. Los tuvimos que descubrir, muchos años después, cuando el pensar, el opinar, el sentirse libre, no era un peligro de muerte.
¿Habría ganado la literatura si Federico en vez de morir a los 38 años, lo hubiera hecho a los 80?.Nunca lo sabremos. Nos queda el hondo placer de saborear su obra tan andaluza, tan nuestra y tan universal.
La verde-amarelha es la selección más laureada del futbol mundial. El mundial volverá alli 64 años despues,. Enhorabuena a los ‘brasileiros’. Pero, ¿Quién no recuerda lo que pasó hace 64 años? Alli en Brasil, el Maracanazo de Uruguay ni se nombra, pese a los 5 campeonatos posteriores de los brasileños. Os dejo el video de aquel ya historico partido en Maracana, con goles de Schiaffino y Ghiggia. Tambien os dejo el enlace en la Wikipedia, donde hay curiosidades de aquel partido. Brasil aún jugaba de blanco; no habia ningun uruguayo en el estadio…
A cinco jugadores tendremos que seguir este año, lo que prueba el gran momento del baloncesto español. Con Gasol como referencia; veremos a donde aspira este año, que tendrá a Navarro, al lado. Mientras la otra «Spanish Conexion» la disfrutará Toronto, con Garbajosa ya recuperado. A Sergio Rodriguez le espera un año dificil, donde ha comenzado como tercer base del equipo.
Pau Gasol-Juan Carlos Navarro.
Los Grizzlies fueron el año pasado el peor equipo de la liga; este año tienen mejor cartel. Pau Gasol tendrá un buen compañero en la pintura Milicic, veremos si mantiene el nivel que le llevó a PlayOffs si a su equipo no le van bien las cosas.
Ya habíamos hablado del arte que imperaba en Estados Unidos e Inglaterra en la década de los 60. Se trata de los minimalistas y su reacción a la subjetividad imperante en los años anteriores; donde la emoción es la protagonista con su máxima representación en el expresionismo abstracto.

La misima «Less is more» (menos es más) de Mies Van der Rohe era uno de sus lemas y de ahí la utilización de materiales y colores industriales, esenciales, poco manejables. Podían tener relación, o herencia, de movimientos europeos anteriores, como el neoplasticismo o el constructivismo ruso, pero, a diferencia de estos, en el minimalismo impera el antiilusionismo, la literalidad, el no transfondo social ni mensaje. Se trata de la negación del equilibrio compositivo de estos movimientos precedentes, donde parten de los estandar, de la sencillez, de lo repetible…
Contestación al arte minimal:
Del minimalismo puro avanzamos poco a poco al arte en proceso o arte procesual, nuevos contenidos antiformalistas y la desmaterialización de la obra de arte.
Michael Fried, duro crítico de arte, criticó las maneras minimalistas de trabajar siempre sometidos a un espacio concreto. Crear la obra en función del espacio. Los tachó de poco modernos y demasiado teatrales, siendo en este momento la negación del arte.
Mientras los minimalistas buscaban obras estéticamente innovadoras y extrañas, en este nuevo método se le da mayor importancia a las cualidades esenciales del arte. Así, el objeto cobra de nuevo protagonismo frente a la idea. El objeto frente al concepto.

El espectador cobra fuerza, dejando atrás su concepción de mero observador. El arte en proceso lo reivindica como parte de la obra y resta importancia al espacio expositivo.
Estas reflexiones dieron lugar a bastantes formas de arte que podemos englobar en posminimalismo, siendo un todo muy variado, con diferentes ideas, atistas y vertientes que iremos viendo poco a poco.