Antes de la caída del muro de Berlín, los alemanes del este tenían muy pocas opciones a la hora de elegir un vehículo. Mientras relacionamos el Volkswagen Beetle, creado bajo la orden de Adolf Hitler, que significa coche del pueblo, el icono de la República Democrática de Alemania era el Trabant. El más barato, pero el más incómodo, austero, feo, contaminante, gastón y difícil de conducir. En el Salón de Frankfurt del año 2007, el fabricante de miniaturas Herpa presentó una maqueta a escala 1:10 de un nuevo Trabant, buscando las reacciones de la gente ante un posible nuevo modelo de la marca. Herpa llegó a un acuerdo con IndiKar, una empresa de componentes para coches con sede en Sajonia (donde se fabricaba el antiguo Trabant), para fabricarlo. Este mes de Septiembre, después de unos años de estudios, se ha presentado en el Salón de Frankfurt el prototipo Trabant nT.

Lo ha hecho Mini con la nueva generación de modelos, lo ha hecho Fiat con el nuevo 500, lo ha hecho VW con el New Beetle. Y ahora lo hace Trabant. Un modelo retro con tecnología moderna. Porque el Trabant nT Concept tiene un motor eléctrico bajo el capó.

