El impacto devastador de los recientes terremotos en el centro-norte de Venezuela sigue siendo una preocupación urgente, con la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) reafirmando su compromiso de rescatar vidas. «Cada vida importa», declaró el organismo este miércoles, al cumplirse una semana desde la tragedia. En el estado La Guaira, el más afectado, los equipos de rescate trabajan sin descanso en busca de sobrevivientes, según informó la directora de OCHA en el país, Vanessa May.
«Los equipos de búsqueda y rescate siguen trabajando incansablemente. Hasta anoche habían encontrado personas vivas. Al mismo tiempo, colaboramos con las autoridades en la creación de campamentos temporales, donde los afectados pueden recibir atención integral en salud, seguridad alimentaria y apoyo psicosocial», agregó May.
En uno de estos centros, Emily Camargo, una desplazada, contó su angustiante experiencia. Ella vive en un refugio improvisado con su cuñada, su pareja y sus perros, tras perder su hogar en el terremoto. Camargo sigue buscando a su prima, desaparecida junto a su pareja. «Hemos tratado de buscarlas en todos lados, en los hospitales, en las listas, pero todavía no han dado señales de ella», relató con la esperanza de recibir noticias.
Las cifras oficiales son alarmantes: hasta el momento, se han reportado 2,295 muertes y más de 11,267 heridos a raíz de los seismos. La tragedia ha dejado una profunda herida en la sociedad venezolana, que enfrenta enormes retos de recuperación en medio de un contexto ya frágil.
El llamado de la OCHA es claro: la comunidad internacional debe continuar apoyando los esfuerzos de rescate y proporcionar asistencia humanitaria a aquellos que han perdido todo. En un momento en el que cada segundo cuenta, la solidaridad y el compromiso con la vida son más cruciales que nunca.
Fuente: ONU últimas noticias


