Al menos 300 niños han perdido la vida en Gaza durante los últimos 300 días, según han informado diversas fuentes, lo que representa un promedio de un menor fallecido cada día. Esta alarmante cifra fue divulgada por UNICEF, que ha expresado su preocupación ante la creciente crisis humanitaria en la región. Las muertes se han producido a pesar de un acuerdo de alto el fuego que se implementó en octubre de 2025, que debía suspender las operaciones militares y facilitar el ingreso completo de ayuda humanitaria y asistencia.
Edouard Beigbeder, director regional de UNICEF para Oriente Medio y Norte de África, condenó la situación afirmando que «un alto el fuego que deja un promedio de un niño muerto cada día les está fallando a los niños». Muchos menores han resultado heridos, con un gran número de ellos en estado grave. La espera de los niños de Gaza por un final a la violencia prometida sigue sin ver resultados concretos.
Actualmente, las familias se encuentran concentradas en aproximadamente un tercio de la Franja de Gaza, refugidas en condiciones inseguras entre edificios destruidos y escombros. A estos problemas se suman la desnutrición aguda, el riesgo de enfermedades y la falta de acceso a agua y servicios de saneamiento. Las condiciones de vida en el territorio continúan siendo precarias, lo que hace urgente que la ayuda humanitaria llegue de manera segura y rápida a quienes la necesitan.
Recientemente, se han propuesto nuevas medidas para fortalecer el alto el fuego y expandir la asistencia humanitaria. UNICEF ve esto como una oportunidad crucial para detener la mortalidad infantil, pero advierte que el impacto real se medirá en función de los cambios en el terreno. «La prueba es sencilla: ¿dejan de morir? ¿Les llega la ayuda a gran escala? ¿Reabren los hospitales y vuelve a correr el agua? ¿Podrán los niños regresar de forma segura a la escuela en septiembre?», cuestionó Beigbeder, subrayando que los niños ya han escuchado promesas antes y que estas deben transformarse en acciones reales.
La agencia instó a todas las partes involucradas a cumplir sus obligaciones bajo el derecho internacional, recordando que deben garantizar la seguridad y el acceso a bienes y servicios esenciales para los niños, incluyendo atención médica, educación, agua potable y alimentos. Además, enfatizó la necesidad de permitir un acceso humanitario seguro y sin restricciones para llegar a los menores que requieren asistencia.
Fuente: ONU últimas noticias


