Riquelme dice adiós a la albiceleste

RiquelmeLa pasada semana el jugador argentino del Villarreal, Juan Román Riquelme, anunciaba en una entrevista en una televisión argentina que no volvería a jugar con su selección. El motivo de su decisión es el estado de salud de su madre, ingresada en un hospital bonaerense a causa de las desmesuradas críticas vertidas contra su hijo tras el pasado Mundial de Alemania.

Es una decisión muy arriesgada, pero en mi opinión correcta. Esta claro que para todo jugador de fútbol, y en Argentina más si cabe, lo máximo es defender los colores de tu selección, pero muchas veces la prensa y los aficionados nos creemos que porque los futbolistas ganen mucho dinero y sean muy famosos podemos decir de ellos auténticas barbaridades. Antes que futbolistas, son personas y también les afectan las críticas, tanto a ellos como a sus familiares.

En concreto a Riquelme se le tachó de mostrar poco interés en los partidos de Argentina, cosa que, según ellos, no hace en su club, donde es el auténtico motor del equipo. Por las características futbolísticas de Román, es muy dado a “desaparecer” en ciertos momentos de los partidos. No se puede comparar al Riquelme del Villarreal con el Riquelme de la selección Argentina, como tampoco se compara al Ronaldinho de Brasil con el del Barcelona.  El actual Villarreal es un equipo construido por y para Riquelme, al igual que lo fue el Boca Juniors de Bianchi. Se siente arropado por sus compañeros, que ven en él un líder y que lo liberan del desgaste defensivo. A cambio, Riquelme dirige todo el juego de ataque y es capaz de marcar el ritmo del partido que mejor le conviene al equipo. Esto último, por cierto, lo hace como ningún otro futbolista del mundo. En la selección tiene que compartir protagonismo con otros grandes jugadores (Messi, Aimar, Saviola, Crespo…), y por lo tanto es más difícil destacar.

En resumen, con la retirada de Riquelme de la selección Argentina no sólo pierde el fútbol argentino, sino que perdemos todos los aficionados, ya que nos privaremos de ver a uno de los mejores jugadores del mundo en partidos internacionales. Tendremos que conformarnos con verle en el Villarreal, donde cada semana nos brinda una lección de como se juega bien al fútbol.

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