Siete personas han sido rescatadas con vida en Venezuela, cuatro días después de los devastadores terremotos que golpearon al país. Mientras las operaciones de búsqueda y rescate continúan, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se prepara para una emergencia que podría resultar en un mayor número de víctimas y desplazados. Hasta el momento, las cifras oficiales registran al menos 1719 muertos, más de 5000 heridos y alrededor de 12.000 personas desplazadas. Además, aproximadamente 2500 estructuras han sufrido daños, muchas de ellas colapsadas por la fuerza de los temblores.
Durante una rueda de prensa, el coordinador residente y humanitario de la ONU en Venezuela, Gianluca Rampolla, indicó que, aunque las primeras 72 horas son cruciales para las operaciones de rescate, se ha decidido extenderlas debido a la aparición de indicios sobre personas atrapadas. Aún no se dispone de cifras confirmadas sobre desaparecidos, lo que ha llevado a la ONU y a las autoridades locales a adquirir 10.000 bolsas para cadáveres, anticipando que el número de fallecidos podría seguir en aumento.
Las condiciones para los equipos de ayuda son complicadas, ya que desde los terremotos se han registrado alrededor de 500 temblores posteriores. Este riesgo se incrementa con la llegada de una onda tropical que podría provocar fuertes lluvias en las áreas afectadas. «Estamos operando en un entorno de alto riesgo», afirmó Rampolla, destacando la gravedad de la situación.
En respuesta a la crisis, la ONU está estableciendo tres centros de atención en La Guaira, donde se ofrecerán servicios médicos, alimentos, agua, saneamiento y apoyo psicosocial a las familias que han perdido sus hogares. Vanessa May, responsable de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU en el país, resaltó la importancia del acompañamiento emocional en medio de esta tragedia, indicando que muchas personas están en estado de vulnerabilidad extrema y precisan de apoyo psicológico.
Una vez finalizadas las búsquedas, la ONU y sus socios llevarán a cabo evaluaciones para determinar las necesidades de las personas afectadas, especialmente de aquellas que son mayores o que tienen discapacidad. Las intervenciones futuras incluirán la remoción de escombros y la recuperación inicial, con un enfoque en rescatar escuelas y hospitales dañados. May advirtió que la reconstrucción requerirá tiempo y una cuidadosa planificación, especialmente para las familias desplazadas que necesitarán reubicación adecuada.
En medio de esta crisis humanitaria, la comunidad internacional observa con atención la situación en Venezuela, recordando la vulnerabilidad de las regiones afectadas ante fenómenos naturales y la necesidad de un enfoque solidario y colaborativo para brindar ayuda a las poblaciones damnificadas.
Fuente: ONU últimas noticias


