La Villa Ducal ha vivido un fin de semana vibrante con la celebración de la XXIV edición del Festival Ducal de Pastrana, un evento que ha destacado por su meticulosa recreación histórica y la activa participación de la comunidad local. Bajo el lema «Pastrana. Poder y Mística», el festival ha logrado reunir una amplia variedad de actividades que involucran música, teatro, divulgación y una profunda conexión con el patrimonio local, centrándose en la figura de San Juan de la Cruz.
Los actos se iniciaron con un emotivo Desfile de Velas, que iluminó las calles de Pastrana el pasado viernes, donde los príncipes de Éboli, Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz coinciden con los vecinos en un viaje al pasado. El festival, organizado por la Federación de Asociaciones de Pastrana con el respaldo del Ayuntamiento, ha sido declarado Fiesta de Interés Turístico Regional, reflejando su relevancia en el calendario cultural de la región.
La programación ha sido rica y variada, integrando conciertos, como el de la soprano Raquel del Pino y el guitarrista Rubén Darío Moreno, y una misa renacentista que cerró el evento. La música, en particular, ha tenido un papel central, con actuaciones que evocaron la sonoridad del Renacimiento a través del quinteto de metales Air Brass. Por otro lado, la exposición «La Herencia Española en Luxemburgo» ha enriquecido la propuesta, ofreciendo una perspectiva histórica sobre las conexiones entre Pastrana y el contexto europeo del siglo XVI.
Un aspecto destacado del festival ha sido la inclusión de San Juan de la Cruz, en el marco de dos importantes efemérides: el III centenario de su canonización y el centenario de su proclamación como Doctor de la Iglesia. La obra teatral «Pobreza y Entrega. Fray Juan de la Cruz», interpretada por numerosos vecinos, convirtió la historia del santo en un relato colectivo que refleja la profunda conexión de Pastrana con su legado.
El festival también ha tenido una importante dimensión comunitaria, destacando la colaboración de diversas asociaciones y voluntarios. Inmaculada Taravillo, presidenta de la Federación de Asociaciones del Festival, enfatizó que «el Festival pertenece a todo el pueblo» y que su éxito es fruto del esfuerzo conjunto de aquellos que han trabajado todo el año para mantener viva esta tradición.
Con actividades diversas como un Mercado Renacentista, talleres, exhibiciones y visitas teatralizadas al Palacio Ducal, Pastrana se transformó en un escenario histórico. El desfile «Huellas y Pisadas del Siglo XVI» fue uno de los momentos culminantes, donde la comitiva de príncipes, clérigos y ciudadanos recreó la sociedad del siglo XVI, demostrando la calidad del vestuario y el trabajo colectivo realizado en los meses anteriores.
El Festival Ducal no solo busca conmemorar el pasado, sino también proyectar una imagen de Pastrana en el presente y futuro, convirtiéndola en un referente nacional en la recreación histórica. El alcalde, Carlos Largo, expresó su agradecimiento por el esfuerzo de todos los participantes, subrayando que el verdadero patrimonio de la villa radica en su gente y en su capacidad para mantener viva su historia. Durante el evento, se llevó a cabo la entrega del Premio Princesa de Éboli 2026, honrando la dedicación al arte y a la cultura, lo que añadió un toque significativo a la celebración.


