Algunos lectores, además de disfrutar leyendo los libros, se recrean en esta pasión coleccionando esos pequeños elementos que nos ayudan a seguir la lectura: los marcapáginas. Esas pequeñas láminas de cartón o papel guardan el punto en el que dejamos el libro por última vez y custodian la vuelta a la lectura hasta que decidamos retomarla. Sin ellos, muchos no sabrían por dónde seguir.

Algunas personas utilizan tickets de la compra, papeles de propaganda, billetes de metro… cualquier cosa que caiga en sus manos está bien para no perderse en la lectura. Otros, sin embargo, consideran que a la buena lectura debe acompañarla un buen marcapáginas y sólo eligen pequeñas obras de arte para sus libros.

Y es que un marcapáginas puede decir mucho sobre ti. Si eres de los que se fabrican sus propias creaciones, tal vez pueda serte útil esta web en la que ofrecen varios modelos listos para imprimir. Sin embargo, si eres un manitas, puedes escoger otros materiales, como telas, cintas, cartulinas y fabricarte el tuyo propio. Si eres un manitas, tal vez incluso puedas hacerlo de papel reciclado y pintarlo con acuarelas. Será un marcapáginas único en todo el mundo.

Si decides comprar alguno, puedes acudir a librerías o tiendas de papelería. Por lo general suelen tener un amplio catálogo en el que puedes escoger. Metálicos, con filigranas, pintados a mano, plastificados, con imanes… el surtido es tan amplio que seguro que no puedes decidirte por uno solo.

Cuando comiences a comprar estos complementos para la lectura, seguro que no puedes parar. Si quieres ver una verdadera muestra de marcapáginas te invitamos a ver el blog Punto de Papel. Verdaderamente, el repertorio que ha logrado conseguir es toda una maravilla.

También te puede interesar:   Interesante primer vistazo a 'Splice'

Y tú, ¿tienes algún tesoro escondido en alguno de tus libros?