La compleja situación de Dani Parejo ha dado un vuelco inesperado en las últimas horas. De una inminente salida en el mercado de inverno todo ha quedado en ‘stand-by’ por causa y efecto de la lesión de un compañero. Sergio Canales no estará disponible para Unai Emery en los próximos seis meses al romperse el menisco.

Eso reduce las opciones en la creación a Éver Banega, Jonas y Tino Costa, además del mencionado Parejo. Fichado a bombo y platillo por su pasado madridista su luz ha brillado intermitentemente en el Valencia. Aparece y desaparece del equipo a la velocidad de la luz. Nunca fue una primera opción para Emery porque ésa era Canales. Sin el cántabro, Parejo recobrará protagonismo.

La historia de los dos mediapuntas es cuanto menos curiosa y explica la importancia del criterio de un entrenador. Durante las apuestas por el Europeo Sub -21 de este verano el de Coslada fue el jugador número doce de Luis Milla. Sin ser titular tuvo una más que una notoria participación en cuanto a minutos se refiere. Sin embargo, en Dinamarca no hubo ni rastro de Canales, básicamente porque el seleccionador prescindió de sus servicios para que participara con la Sub- 20 en el Mundial de Colombia.

El combate ahora mismo es de 2 a 1 a favor de Canales. En el pasado se quedó en la primera plantilla del Real Madrid, mientras su compañero y rival fue cedido al Getafe. Nuevamente le cerró las puertas en Mestalla, hasta que una inoportuna lesión de rodilla ha cambiado el rumbo de los acontecimientos.

El ex azulón tenía previsto una reunión con los dirigentes de cara a su salida en diciembre con la Premier League como destino, pero el técnico ha decidido paralizarla. Ante una baja de larga duración la reglamentación de la LFP contempla la posibilidad de cubrir su ficha con la de un nuevo jugador, no así los chés por falta de liquidez en la caja. Segundo motivo de Parejo para ganarse en los entrenamientos volver a una convocatoria que no se produce desde el duelo ante el Mallorca.

También te puede interesar:   Djokovic y Murray ganan en Basilea y Valencia

El ojito derecho de Alfredo Di Stéfano no ha cumplido todavía con la misión de convertirse en una futura estrella. La desgracia de un compañero puede darle una oportunidad inmejorable para cumplir con su cometido.