Allá por los albores del siglo XX, un intrépido artesano italiano fundó la empresa que llevaría desde allí su nombre. Este artesano se llamaba Guccio Gucci, y su empresa con los años, pasó a ser el imperio de la moda, el glamour y la distinción.

Cuando en 1921 Gucci abría sus puertas en Florencia, Italia, nadie suponía los alcances que la misma iba a tener. Recientemente el país había sido golpeado por la Primera Guerra Mundial, pero sin embargo, la marca que llegó a los más altos estratos sociales, subsistió y aun permanece en los shoppings más cotizados del mundo entero.

La marca Gucci desarrolla un concepto muy exclusivo. Se despliega en diversas áreas, como la de indumentaria femenina, indumentaria masculina y para niños. También posee amplias líneas de perfumes y accesorios.

Un bolso Gucci, es por sí mismo, la totalidad de la vestimenta de alguien que se destaque por la distinción y la exclusividad.  Quien lleve esta marca ya sea en sus ropas, o el sus accesorios, será muy bien mirado por el entorno, pues la marca apunta a un público sumamente exclusivo y exigente, de las más altas esferas sociales.

Es innegable, que el solo hecho de llevar el logo de la marca sobre alguna de las prendas, hace a la persona que la porta más glamorosa, más distinguida, más estilizada y por supuesto, codiciada y envidiada.

Gucci by Gucci, una empresa con conceptos sólidos sobre la elegancia y la exclusividad de sus artículos y sus clientes.

Fuente: Gucci

 

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