Keller Williams ha anunciado un notable incremento en el interés de compradores internacionales por propiedades en España, registrando un aumento de entre el 10% y el 12% en contactos, solicitudes de información y visitas durante el primer trimestre de 2026. Este crecimiento coincide con una creciente incertidumbre geopolítica que ha llevado a muchos inversores y particulares extranjeros a buscar mercados más estables y seguros para sus inversiones inmobiliarias.
Aunque el impacto en las compraventas concretas aún se manifiesta de forma limitada —debido a los tiempos necesarios para concretar este tipo de operaciones—, la compañía prevé que el interés actual se traduzca en un 11% más de transacciones cerradas a lo largo del año, con precios medios que podrían ser hasta un 5% superiores. Este pronóstico se apoya en la tendencia observada durante el último año, en el que las transacciones con compradores internacionales crecieron un 20% interanual, especialmente en ciudades importantes y áreas costeras.
Leo Cromstedt, director general de Keller Williams en España y Andorra, señala que este incremento en el interés por el mercado español es parte de una tendencia que se viene consolidando desde hace más de un año. «Estamos viendo un aumento claro del interés y de la intención de compra que seguramente se materializará en operaciones en los próximos meses», afirmó. Además, España se posiciona favorablemente frente a otros destinos menos atractivos debido a tensiones políticas, como Turquía y Emiratos Árabes Unidos, y a la pérdida de atractivo de ciertos mercados del este de Europa.
El mercado español se compara también con otros destinos europeos como Portugal e Italia, que siguen atrayendo inversión internacional. Sin embargo, la diversidad, liquidez y volumen del mercado en España le otorgan una posición diferencial frente a estos competidores. «La inestabilidad geopolítica actual no genera demanda artificial, sino que impulsa una reordenación de la demanda global, donde España se establece como un destino sólido», concluye Cromstedt.
En este contexto, la mentalidad de los compradores internacionales está cambiando. No solo buscan propiedades en zonas soleadas, sino que también valoran la seguridad jurídica y un mercado residencial amplio y diversificado. El fenómeno se ha reflejado en un aumento del porcentaje de compradores internacionales, que se ha situado en torno al 22% del total de compraventas, frente al 18% del año anterior. Para segmentos de lujo y segunda residencia, esta cifra puede superar el 30%.
El perfil de estos compradores se caracteriza por una mayor capacidad adquisitiva y un enfoque a largo plazo. Predominan ciudadanos europeos de países como Alemania, Francia, los Países Bajos y de países nórdicos, con un creciente interés de ciudadanos de Estados Unidos y Latinoamérica. La mayoría de ellos tienen más de 40 años y, en más de dos tercios de los casos, adquieren propiedades sin financiar, lo que acelera el proceso de compra.
El ticket medio de compra, según Keller Williams, está entre 500.000 y 900.000 euros, con un enfoque en los segmentos medio-alto y alto. Este escenario refleja un cambio significativo en el mercado inmobiliario español, atrayendo cada vez más la atención de compradores internacionales que buscan tanto una segunda residencia como oportunidades de diversificación patrimonial.


