¿Conocéis a Roman Abramovich? Seguramente los hombres de la casa lo conozcan más que las señoras, ya que es un personaje muy conocido en el ámbito futbolístico. Hablamos de una de las fortunas más importantes del mundo, en el puesto 15 de la lista Forbes.

Es dueño de 3 equipos de fútbol, Corinthians en Brasil, CSKA Moscú en Rusia, y el más conocido, Chelsea en Inglaterra.

Este ruso de tan solo 41 años, amaso su fortuna en los 90, aprovechando las privatizaciones llevadas adelante por el gobierno de Vladimir Putin.

Dedicado a la industria petrolera en sus inicios, en el año 2005 vendió su compañía petrolera por 8.300 millones de dólares, reinvirtiéndola en la empresa Evraz Group, el mayor fabricante de acero a nivel mundial.

Fue noticia hace unos meses por haber adquirido el yate más grande y caro del mundo, el ‘Eclipse’. De 170 metros de largo, 10 metros más que el yate ‘Dubái’, perteneciente a un emir de los Emiratos Árabes Unidos. La competitividad entre las grandes fortunas es tan grande, que Abramovich firmó un acuerdo de confidencialidad con el astillero que le fabrico su yate, para que no se supiera el valor de su embarcación. Periódicos ingleses hablan de unos 300 a 500 millones de dólares.

Ha adquirido también una villa llamada ‘La Leopolda’, en la Riviera Francesa, a pocos kilómetros de Monte Carlo. Está valorada como el inmueble más caro del mundo, aproximadamente en 500 millones de euros. Tiene una extensión de 4 hectáreas, y 50 jardineros para su mantenimiento.

Sus anteriores propietarios fueron Gianni Agnelli, dueño de Fiat, y posteriormente el archiconocido Bill Gates.

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También posee el castillo de Bran, en Rumanía, hogar del Príncipe Vlad, más conocido como el Conde Drácula.

Se estima que tiene una fortuna de 23.000 millones de dólares, además de sus cinco yates, las propiedades citadas anteriormente, un Ferrari FXX, valorado en 1,25 millones de dólares, un Boeing 767, y una colección de arte de un valor incalculable.

Sus últimas adquisiciones han sido dos cuadros valorados en 34 millones uno, y 86 el otro, ¡los dos comprados el mismo día!

Pero Roman tiene muy buen corazón, y es un ejemplo como padre. Lo ha demostrado en el último cumpleaños de su hija Anna, que al festejar sus 16 primaveras, disfruto de una ‘pequeña’ fiesta de 500 invitados, que su papa le regalo sin escatimar en gasto… ¡250.000 euros!

Fuente: publispain