En 2025, el 27,5% de la población de la Unión Europea de 16 años o más se encontró en una situación en la que no podía permitirse una semana de vacaciones al año lejos de casa. Este porcentaje muestra un incremento de 0,5 puntos porcentuales en comparación con 2024. Sin embargo, este dato es significativamente mejor al de hace una década, ya que se encuentra 7,7 puntos por debajo del nivel registrado en 2015.
Los países que presentaron las mayores proporciones de personas incapaces de costear una semana de vacaciones son Rumanía, donde el 61,4% de la población enfrenta esta dificultad. Grecia le sigue con un 46,6%, y tanto Bulgaria como Hungría muestran cifras similares del 39,1%. Estas estadísticas revelan un panorama de desigualdad en el acceso a recreación y tiempo libre en diferentes regiones de Europa.
En el otro extremo de la balanza, países como Luxemburgo, Suecia y los Países Bajos exhiben niveles mucho más bajos de personas que no pueden permitirse una semana de vacaciones. En estos países, solo el 10,6%, el 12,4% y el 12,8% de la población, respectivamente, reporta esta incapacidad, reflejando una clara disparidad en la situación económica entre los estados miembros.
Estos datos sugieren que, aunque ha habido un avance en la mejora de la asequibilidad de las vacaciones en Europa a largo plazo, persisten desafíos significativos para un porcentaje considerable de la población. El acceso al tiempo libre es un indicador crucial del bienestar y la calidad de vida, por lo que es esencial seguir explorando las políticas que pueden abordar estas desigualdades económicas y facilitar una mayor igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos europeos.


