Desde el inicio del conflicto en Ucrania en febrero de 2022, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha documentado más de 3300 ataques contra instalaciones de atención sanitaria. Estos agresivos hechos han resultado en la trágica pérdida de 247 vidas y más de 1090 personas heridas, incluyendo tanto a pacientes como a profesionales de la salud que arriesgan su vida para atender a los necesitados.
La OMS ha manifestado su preocupación por el impacto devastador que estos ataques tienen en el sistema de salud del país. La organización subraya la urgencia de recibir más apoyo internacional para poder mantener los servicios de salud esenciales y fortalecer la capacidad de respuesta ante emergencias. La falta de recursos y la inseguridad han llevado a una situación crítica que pone en riesgo la salud de millones de ucranianos.
Los profesionales de la salud se enfrentan a condiciones extremadamente difíciles, lo que pone en duda la continuidad de la atención médica en un contexto ya frágil debido a la guerra. La OMS hace un llamado a la comunidad internacional para que se intensifiquen los esfuerzos de ayuda, con el fin de asegurar que la población afectada por el conflicto tenga acceso a cuidados médicos adecuados y oportunos, vitales en este periodo de crisis prolongada.
Fuente: ONU últimas noticias


