La dificultad para cubrir vacantes en el mercado laboral español se ha convertido en un desafío significativo para muchas empresas, con un 45,62% de las ofertas de empleo analizadas manteniéndose abiertas durante tres meses o más, según el reciente informe «El ajuste de la oferta y la demanda de empleo 2026». Este fenómeno se ha intensificado debido a la falta de candidatos con la experiencia y competencias necesarias, algo que afecta especialmente a sectores como la construcción, la industria manufacturera y la hostelería.
Ante esta problemática, muchas organizaciones se ven atrapadas en un ciclo que involucra la publicación de ofertas laborales, la recepción de currículums y la realización de entrevistas sin encontrar al perfil ideal. España registró a finales del segundo trimestre de 2026 un total de 151.736 puestos vacantes, lo que evidencia la brecha entre la oferta y la demanda en el mercado laboral.
El Observatorio de las Ocupaciones del SEPE atribuye las dificultades para cubrir las vacantes a la escasez de candidaturas adecuadas y a la insuficiencia de experiencia o competencias técnicas. Esto no indica que no haya personas dispuestas a trabajar, sino que muchas veces las habilidades que poseen no se alinean con las exigencias de los puestos disponibles.
Además de la escasez de talento, las empresas se enfrentan a otros retos en la gestión de sus plantillas. Durante el mismo periodo, el absentismo laboral alcanzó el 7,2% de las horas pactadas, lo que añade presión para cubrir bajas y responder a picos de actividad. Ante este contexto, revisar las estrategias de captación de talento se ha vuelto esencial.
Tradicionalmente, el proceso de selección se ha centrado en encontrar candidatos que cumplan con todos los requisitos desde el inicio. Sin embargo, este enfoque puede no ser sostenible. Grupo2000 sugiere que las empresas consideren la posibilidad de incorporar personas con una base adecuada y complementarlas con formación en competencias específicas. Una alternativa efectiva que se presenta es el contrato de formación en alternancia, que permite combinar trabajo retribuido con formación adaptada a las necesidades del puesto.
Este tipo de contrato no solo facilita la capacitación del nuevo empleado, sino que también ofrece beneficios económicos a las empresas, como bonificaciones mensuales relacionadas con la contratación y la formación. Estos incentivos pueden resultar en un ahorro significativo, estimado en más de 3.500 euros al año por empresa.
La propuesta de Grupo2000 invita a un cambio de mentalidad en la búsqueda de personal. En lugar de seguir buscando indefinidamente un candidato perfecto, las empresas podrían beneficiarse al enfocarse en identificar talento con potencial que pueda ser desarrollado a través de la formación.
Este enfoque también repercute favorablemente en asesorías y despachos profesionales, que enfrentan los mismos desafíos que sus clientes en la contratación. Por lo tanto, replantear las estrategias y considerar la formación de nuevos talentos puede ser una solución rentable para abordar una situación laboral que, aunque desafiante, ofrece oportunidades para la innovación en la gestión del talento.


