El Gobierno de Castilla-La Mancha ha reconocido el Plan de Arraigo, impulsado por ADEL Sierra Norte, como una de las iniciativas más innovadoras en la lucha contra la despoblación en la región, al otorgarle uno de los primeros Premios a la Responsabilidad Demográfica. Este reconocimiento destaca la importancia de las políticas centradas en las personas y su papel en el desarrollo rural, en un contexto donde la despoblación representa uno de los mayores desafíos para las áreas rurales.
La presidenta de ADEL Sierra Norte, María Jesús Merino, recibió el premio en un acto celebrado en Jadraque, donde enfatizó que el galardón es un tributo a los ochenta municipios de la Sierra Norte, así como a las generaciones de vecinos que han mantenido vivos sus pueblos. Merino recordó que la cuestión demográfica va más allá de las estadísticas, afirmando que «la despoblación no es solo una cuestión de cifras, sino una cuestión de derechos» y subrayando la necesidad de transformar esos derechos en oportunidades concretas a través del Plan de Arraigo.
Este plan se basa en la idea de que la despoblación no se aborda únicamente mediante la creación de empleo o la mejora de servicios, sino también fortaleciendo la identidad territorial y ofreciendo a las personas condiciones que les permitan establecer un proyecto de vida en sus localidades. Para ello, ADEL Sierra Norte ha implementado una estrategia que incluye la educación, la participación social y el acceso a la vivienda, elementos vitales para promover el arraigo y la fijación de población en la Sierra Norte.
Entre las actividades del Plan de Arraigo destacan programas educativos dirigidos a jóvenes y escolares, que fomentan el conocimiento del patrimonio local y la identidad de la comarca, así como concursos y exposiciones que generan un sentimiento de pertenencia. Además, se desarrollan iniciativas innovadoras como la rehabilitación de viviendas municipales para alquiler, lo que permitirá recuperar 27 viviendas a través de convocatorias LEADER, con una inversión total que supera el millón de euros.
Merino destacó que la cooperación entre distintas entidades, como administraciones, colegios y asociaciones, es crucial para enfrentar el reto demográfico. Afirmó que cada vivienda rehabilitada representa más que una construcción finalizada; simboliza la llegada de nuevas familias y la revitalización de los pueblos. Desde 2020, la Sierra Norte de Guadalajara ha registrado un crecimiento poblacional de 846 habitantes, un indicativo de que es posible revertir tendencias demográficas cuando las políticas son adecuadas y se basan en la colaboración entre diferentes actores.
Este premio, entregado por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, coincide con el quinto aniversario de la Ley frente a la Despoblación, la primera norma de este tipo en España. Con este galardón, la región pone de manifiesto su compromiso con el desarrollo sostenible y la generación de oportunidades en los entornos rurales, posicionando el Plan de Arraigo como un ejemplo a seguir en la construcción de un futuro viable para los pueblos de Castilla-La Mancha.


