Barcelona 1 – 1 Basilea
La clasificación del Barça, a tenor de lo sucedido hace dos semanas en Basilea, se esperaba rápida e indolora. Pero no fue ninguna de las dos cosas. La racha de victorias terminó anoche ante un rival menor que además se llevó por delante a Andrés Iniesta por unas cuantas semanas.
Esta vez el experimento de Guardiola en el terreno de juego no funcionó y eso, sumado a un buen planteamiento del partido por parte de los suizos desencadenó el resultado. Gross ya lo avisó, intentaría evitar la goleada desde el inicio y así lo cumplió, cerró filas en la defensa llegando a estar incluso diez hombres por detrás del balón y creó un muro imposible de derribar por los azulgrana. Solo Iniesta mandaba algún balón a Herny que no llegaba a portería.
El equipo local estaba aturdido, desarmado e incapaz de hilar las jugadas y de penetrar en el área rival. La entrada de Xavi y Messi, ausentes en el inicio sirvió de revulsivo al equipo y a los pocos minutos la maquinaria funcionó, Xavi controló y Messi marcó. El 1-0 en el luminoso hacía presagiar otra goleada, pero esta vez no tocaba.

