Los jugadores del Real Madrid estuvieron ayer de «pena«, ninguno estuvo acertado en el campo, pero después del partido estuvieron mucho peor, y es que solo Xabi Alonso se acercó a los medios de comunicación para dar explicaciones de lo que había sucedido, es decir, fue el único que se salvó anoche.
El centrocampista habló con la televisión después del partido, seguro que sin muchas ganas, pero pensando que la afición necesitaba una respuesta a las miles de preguntas que tenían, o por lo menos, para dar la cara después del bochonorso espectáculo que habían dado. Aunque sus palabras fueron de halago hacía su rival y el fútbol que desplegó el Barcelona, eran unas palabras necesarias.
Está claro que después de que el eterno rival te endose un 5-0 no tienes ganas de hablar, pero tienen que pensar que se deben a una afición que estuvo viendo el partido y que no entiende que pasó, porque al equipo le faltó entrega, garra y carácter durante los noventa minutos. Además, es muy bonito hablar cuando se gana, pero también hay que hacerlo cuando te golean.