En un contexto de cambio climático y un aumento significativo de fenómenos meteorológicos extremos, un estudio de la empresa Worldsensing ha puesto de relieve la creciente vulnerabilidad de infraestructuras ferroviarias críticas en Europa, incluyendo España. Según el análisis, la escasa capacidad de los modelos tradicionales de mantenimiento, que dependen en gran medida de inspecciones visuales periódicas, resulta insuficiente para anticipar y gestionar los riesgos asociados al deterioro acelerado de vías, terraplenes, drenajes y otros activos.
Los fenómenos extremos como lluvias intensas, erosión y la inestabilidad de taludes están transformando la forma en que se deben gestionar estas infraestructuras. Hasta ahora, la práctica común ha consistido en detectar y actuar una vez que se identifican problemas evidentes. Sin embargo, el estudio de Worldsensing plantea que este enfoque ya no es viable ante un panorama donde las condiciones de riesgo pueden cambiar drásticamente entre una inspección y otra.
De acuerdo con datos proporcionados por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), los años recientes se han registrado como algunos de los más cálidos en la historia de España, aumentando la exposición a eventos climáticos extremos. Este cambio se alinea con las advertencias del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), que subraya la urgente necesidad de adaptar las infraestructuras críticas a un entorno climático en constante variación.
Ignasi Vilajosana, CEO de Worldsensing, destacó que la clave no está en eliminar las inspecciones, sino en complementar este tipo de mantenimiento con modelos de riesgo que puedan anticipar y priorizar acciones antes de que el daño se haga evidente. En línea con esta perspectiva, el estudio sugiere que la falta de recursos se suma a la presión sobre el mantenimiento ferroviario, evidenciada por una caída del 63% en la inversión pública en infraestructuras en España durante los últimos 15 años.
Dada esta situación, el informe aboga por una gestión más proactiva que se base en la recopilación y análisis de datos. Esto incluiría inventariar activos críticos, clasificar su exposición y vulnerabilidad, e integrar información procedente de diversas fuentes. Con este enfoque, se busca optimizar la inversión existente, priorizando aquellas acciones que pueden reducir significativamente el riesgo operacional.
Worldsensing también señala que, aunque medidas de emergencia como restricciones de velocidad o cierres temporales son necesarias en ciertas circunstancias, no deben considerarse como una estrategia de gestión del riesgo. La empresa enfatiza la importancia de utilizar tecnología que permita la monitorización continua, con el objetivo de mejorar la toma de decisiones mediante la obtención de datos precisos y relevantes.
El estudio concluye enfatizando la necesidad de adoptar buenas prácticas internacionales en la gestión de activos geotécnicos, donde se gestione la vulnerabilidad de activos como una cartera de riesgos y no de manera aislada. Vilajosana invita a que España, que cuenta con un sólido conocimiento técnico y capacidad industrial, dé un paso hacia un modelo de mantenimiento más preventivo y resiliente que se adapte a las nuevas realidades climáticas.


