Dai Sijie parece que va camino de convertirse en uno de esos autores que la gente sólo recordará por su primera novela. “Balzac y la joven costurera china” era una historia sencilla, escrita de forma magistral, que enganchaba, emocionaba y hacía pensar, una gran novela. Después de escribir “Balzac y… “¿cómo puede ser que nos presente ahora esta historia? No sé, algo se me escapa.

Si en su primera novela, Sijie optaba por una historia humilde, y, en realidad, bastante simple, aquí opta por una trama bastante rocambolesca y, sobre todo, pretenciosa. Si en “Balzac y la joven…” acababas enamorado de todos los personajes, aquí son meras correas de transmisión que apenas llegas a conocer; las deliciosas descripciones, diálogos y escenas de aquella primera novela aquí son sesudos resúmenes (tal vez quiere imitar un libro de historia), en los que uno acaba incluso un poco perdido.

Dicen que es una novela que reflexiona sobre el lenguaje, la pintura, la riqueza de la caligrafía… bien, no digo que no. Pero para que te llegue el mensaje lo primero es que tienes que disfrutar de la historia, y, en este caso, se hace muy cuesta arriba. Desde China no me va a oír, pero, por si acaso, me gustaría animarle desde aquí a que recupere el espíritu de su primer escrito y nos regale más novelas como ésa… ¡Vamos, Sijie, tú puedes!

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  • Elisa I. Mellado

    La historia de “Balzac y la…” la recuerdo leída durante los Talleres, me encantó su lectura, sobre todo por la ternura que desprendía sus personajes y la historia de estos jóvenes.La nueva obra que reseñas, no me apetece, prefiero quedarme con el buen sabor de aquella lectura.