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Throgg el Rey Troll (séptima parte)

Vamos a continuar con la macabra historia del Rey Troll, hasta ahora el relato más largo que hemos escrito desde MartilloDeGuerra.com. Ya sabes como siempre digo, si quieres formar parte de la narración y sugerir ideas e incluso un final estas totalmente invitado a hacerlo, ¡Esta es tu casa y tú mandas!. Si nadie sugiere un «final feliz» mucho me temo como va a terminar el Imperio de los hombres ante la incursión del Rey Troll y su ejército de bestias ahora que su emperador se encuentra lejos… 😉

Antes de continuar con el relato vamos a mostrar un pequeño índice a continuación por si te has perdido alguna parte de la historia, ya que se resume en bastantes post, o quizas su eres nuevo y acabas de llegar te será más fácil leerla de principio a fín: Primera parte. Segunda parte. Tercera Parte. Cuarta parte. Quinta parte. Sexta parte y la séptima estas en ella.

garra de muerte

Karl Franz hizo sonar con más fuerza que nunca el cuerno de Gundul, una, dos… y hasta tres veces. Los espaderos marchaban junto a el dispuestos a asaltar el primer establo que apareciese en su camino, no había tiempo que perder.

30 segunodos despues de hacer sonar el cuerno y como por arte de magia Garra de Muerte apareció surcando los cielos y emitiendo un chillido de águila que sonaba como música para Karl Franz.

«-¡Emperador, a dnde vas!»

«- Tú que crees. Mariscal Reikmon, guía a las tropas sin demora hacia la capital, dile a los aldeanos propietarios de los caballos que a la vuelta del emperador éstos les serán pagados su peso en oro. Yo me dirigiré volando junto a Garra de Muerte, necesitaremos refuerzos muy pronto si es verdad lo que dicen, pero ante mi presencia estoy seguro de que la ciudad no caerá, por Sigmar, ahí nos volveremos a ver».

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Acto seguido el emperador alzo el vuelo y poco tiempo despues estaba sobre volando las murallas del Imperio.

«-No puedo creer lo que ven mis ojos… Necesitamos toda la artillería lista para disparar». Susurró para sí mismo un Karl Franz por primera vez en mucho tiempo asustado.

 

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