Tácticas con un Gigante

Volvemos a la sección de «Tácticas con». Esta vez le toca el turno a una de las unidades, o mejor dicho, mosntruos que más me gustan de todo Warhammer, y esto se debe principalmente a que he tenido que usarlo durante muchas y muchas batallas… Hablámos del gigante, el temido, odiado, admirado y respetado gigante. Hablemos un poco más de él.

Cuando hace ya unos cuantos años atrás comencé con todo esto de Warhammer, (allá por la sexta edición recien empezada) una de las «miniaturas» que más llamó mi atención fue el gigante. Realmente esto era algo obvio ya que se trataba de un moentruo enormemente grande y todo el que habría el libro del reglamente perteneciente a la sexta edición podía ver a todo tamaño y color un par de miniaturas de los gigantes de Albión… el caso es que por aquella época me fascinó el bicho y más aun cuando supe que se podía utilizar en un ejército de Orcos y Goblins.

gigante

El más grande que tú y él lo sabe

Todos tendemos a asociar al gigante con un yunque de guerra. Un ariete destructor que es capaz de lanzarse contra cualquier regimiento y aplastarlo para desgracia de la propia unidad enemiga. Esto es cierto, pero no es la unica manera de emplear a este grandullón en el campo de batalla.

Sin embargo no podemos desechar este primer uso obvio. Destrucción con un monstruo que es mucho más grande que tú.

Recuerdo una vez una batalla donde me enfrentaba a un ejército del Caos y yo llevaba Orcos, como no. Recuerdo que mi gigante se estrello contra su unidad de Guerreros del Caos, los cuales tampoco eran elegidos ni nada fuera de lo normal.

La frase que siguió a continuación por parte de mi rival (un saludo Ángel) fue la siguinte: «Esa unidad está ya perdida, pasemos a otro combate»… En ese momento me di cuenta del poder psicológico intimidatorio del gigante.

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