En Sudán, al menos 57 personas han muerto en una serie de ataques con drones en un lapso de solo dos días, un hecho que ha generado gran preocupación entre las autoridades de derechos humanos internacionales. De las víctimas, al menos 15 eran niños, lo que ha intensificado las llamadas a proteger a la población civil. Volker Türk, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, instó a las partes en conflicto a tomar medidas urgentes para salvaguardar a los civiles. En una conferencia de prensa, el portavoz del Secretario General de la ONU, António Guterres, reafirmó esta preocupación y señaló que los recientes asesinatos subrayan el devastador impacto del uso creciente de drones en Sudán.
Los ataques se llevaron a cabo entre el 15 y el 16 de febrero en cuatro estados del país, donde el Ejército nacional y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) han estado enfrentándose desde abril de 2023. Guterres hizo un llamado reiterado para que ambas partes cesen la violencia y busquen un diálogo que permita alcanzar un alto el fuego.
La situación en Sudán es un recordatorio sombrío del efecto devastador que los conflictos armados tienen sobre los civiles, sobre todo en un contexto donde el uso de tecnologías bélicas modernas como los drones se ha vuelto habitual. Las voces de alarma del Alto Comisionado y otros líderes internacionales resaltan la urgencia de poner fin a esta espiral de violencia, antes de que se agrave aún más la crisis humanitaria en la región.
Fuente: ONU últimas noticias





