La educación financiera se presenta como un reto para muchos españoles, a pesar de que es cada vez más esencial contar con conocimientos básicos para gestionar la economía personal de manera eficiente. Con motivo del Día de la Educación Financiera, la entidad financiera Oney ha realizado una encuesta para evaluar cómo los ciudadanos perciben sus propios conocimientos en este ámbito.
Los datos revelan que casi la mitad de los encuestados, un 48,3%, considera que sus conocimientos financieros son de nivel medio. Por otro lado, un 30% de los participantes se sitúa en un nivel alto, señalando que comprenden la mayoría de los conceptos importantes. Apenas un 8,3% se autoevalúa con un nivel muy alto de conocimientos, mientras que un 12% reconocen tener conocimientos bajos y un 2,4% se sitúa en el extremo más bajo del espectro.
Además, la encuesta muestra que la percepción del conocimiento financiero varía significativamente según el perfil de los encuestados. Entre los hombres, un 45,4% se considera que tiene un nivel alto o muy alto, en comparación con solo el 29,1% de las mujeres. En términos de edad, son los más jóvenes los que mejor valoran sus conocimientos, con un 50%, frente al 29,5% de las personas de entre 55 y 65 años. El nivel de ingresos también influye, pues el 50,6% de quienes viven en hogares con más de 4.000 euros mensuales se consideran bien informados, mientras que solo un 30,5% de aquellos con ingresos inferiores a 2.000 euros se sitúan en niveles similares.
Xochitl González, CMO de Oney España, subraya la importancia de hacer accesible la educación financiera a la población: «Los datos ponen de manifiesto que todavía existe margen para seguir acercando la educación financiera a la ciudadanía de una manera sencilla, práctica y comprensible». Oney, en este contexto, se compromete a facilitar el aprendizaje y proporcionar información clara que ayude a los ciudadanos a tomar decisiones más informadas respecto a su economía personal.
Para tener una base sólida en educación financiera, no es necesario dominar conceptos complejos, pero sí es importante estar familiarizado con términos que son fundamentales para la vida cotidiana. Por ejemplo, la TAE (Tasa Anual Equivalente) ayuda a comprender el costo real de un producto financiero, mientras que el TIN (Tipo de Interés Nominal) se refiere al porcentaje que se utiliza para calcular los intereses de una operación, excluyendo otros gastos. La amortización describe el proceso de devolver un préstamo de manera progresiva.
En el ámbito del ahorro y la inversión, conceptos como la rentabilidad, el interés compuesto y la diversificación son clave para manejar el dinero de forma más efectiva. La rentabilidad muestra la relación entre el beneficio obtenido y el capital invertido, mientras que el interés compuesto permite que los intereses generados añadan valor al capital original. La diversificación implica distribuir las inversiones para minimizar riesgos.
La educación financiera también incluye entender el riesgo financiero y la inflación, ya que estos factores pueden afectar las decisiones económicas y el poder adquisitivo de los ciudadanos. Los resultados de la encuesta evidencian que aún hay un largo camino por recorrer en la educación financiera en España, y fomentar el acceso a información accesible y comprensible es crucial para mejorar la cultura financiera de la población y permitir decisiones más informadas en su vida diaria. Oney continúa ofreciendo herramientas y contenidos que facilitan una mejor comprensión de la gestión del dinero.

