Al menos seis millones de personas en Somalia están experimentando una grave crisis alimentaria, según advirtieron los equipos de ayuda de la ONU. De este total, cerca de dos millones son niños pequeños que se encuentran en “alto riesgo de enfermedad o muerte”. George Conway, el máximo funcionario de ayuda de la ONU en Somalia, declaró que el contexto humanitario en el país se está deteriorando a un ritmo más rápido del esperado, una situación que se agrava por el conflicto no resuelto en Oriente Medio y la crisis global de las cadenas de suministro.
Conway enfatizó que los niños están pagando el precio más alto, ya que cerca de dos millones están sufriendo desnutrición aguda, lo que significa que están peligrosamente desnutridos y debilitados físicamente. Esto los coloca en un elevado riesgo de enfermedad o incluso de fallecimiento. De estos, casi medio millón necesita tratamiento urgente para sobrevivir.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) destacó que, en muchas áreas, la atención médica necesaria para tratar enfermedades relacionadas con la desnutrición aguda ya no está disponible o se ha visto muy afectada por los retrasos en las cadenas de suministro, que son consecuencia de las interrupciones en Oriente Medio. De acuerdo con la última evaluación de expertos respaldada por la ONU, casi una de cada tres personas en Somalia se enfrenta a una inseguridad alimentaria crítica.
La situación es especialmente alarmante en la región del Sudeste, donde la ONU ha confirmado un «riesgo real y creíble de hambruna» en el distrito de Barakaba. A pesar de que Somalia ha enfrentado sequías severas desde 2024, la actual temporada de lluvias Gu ha traído algo de alivio en ciertas áreas, aunque persiste la preocupación de que no haya suficientes precipitaciones, lo que aumentaría aún más la necesidad de asistencia humanitaria.
El aumento de los precios del combustible es un factor que agrava la crisis. Conway explicó que muchas comunidades dependen del suministro de agua a través de camiones cisterna, cuyo costo ha aumentado significativamente debido a la crisis. En algunas zonas, el precio del agua transportada por camiones ha llegado a triplicarse en el último mes. Además, el suministro de alimento terapéutico listo para usar, esencial para los niños que sufren de hambre severa, se encuentra amenazado.
UNICEF cuenta con una fábrica en Nairobi que produce gran parte de este tratamiento, pero el transporte por carretera hacia Somalia no es viable en muchos casos, por lo que dependen del transporte aéreo. Con el aumento de los precios del combustible, los costos de este transporte se han vuelto difíciles de gestionar, lo que pone en riesgo la vida de miles de niños en el país.
Fuente: ONU noticias Salud


