La incertidumbre que hay en torno al caso Eto’o nos llevaba a preguntarnos hasta cuándo iba a prolongarse su recuperación. Mientras el camerunés a sabiendas de todo lo que se espera su vuelta se ha dedicado a entrenarse a puerta cerrada sin dejar que nadie, excepto su preparador y el cuadro médico, pudiera saber nada acerca del plan de entrenamientos que estaba llevando, limitándonos así a saber única y exclusivamente lo que se pudiera rascar en las ruedas de prensa. No entiendo tanto misterio.
El baile de nueves
El técnico blaugrana no lo tiene claro ya que teniendo a un jugador como Saviola, no entiendo porqué se empeña en situar a Gudjohnsen como nueve siendo que no tiene el gol que necesita el Barça. Al final no le va a quedar más remedio y el holandés tendrá que claudicar, tragarse sus palabras de pretemporada y contar con el ‘conejo’ frente al Nástic puesto que el argentino le ha dado el pase en la copa.
Sigo sin entender, y ya lo puse en otro post hace tiempo, cómo el Barça no tiene un nueve de recambio para el camerunés si su entrenador dijo hace meses que no contaba con Saviola. Así pasa y los resultados están hablando por sí solos.
Mi pregunta es ¿será demasiado tarde para el Barça la vuelta de Eto’o? Si los pronósticos hablan de que el camerunés volverá para finales de enero pienso que aún hay mucho pescado por vender. Ahora, si se retrasa esa fecha o si el camerunés tuviese cualquier tipo de recaída (porque también hay que ponerse en todo) creo que se empezaría a dudar bastante de los dirigentes ya que vuelvo a repetir, un club como el Barça que aspira a todo y que está inmerso en hasta tres competiciones (no cuento mundialitos como el recientemente perdido) no puede estar con un delantero solamente. Y es que la gente está pensando aún en Larsson, pero se fue y no han traido a otro.