Robots en la hostelería: ¿el fin de los camareros?

La digitalización ha llegado al mundo de la hostelería. Esto es un hecho que nadie puede desmentir. Cada vez son más los negocios de este tipo que apuestan por la automatización de ciertos procesos de gestión en la nube. Sin embargo, hay hosteleros que no se conforman con esto, sino que miran al futuro y no descartan el uso de robots en la hostelería. Según un estudio, se espera que para el año 2025 el 50% de los restaurantes cuenten con robots.

Estos datos no deberían sorprender a nadia ya que estos robots son capaces de cumplir funciones muy útiles como servir, recoger platos e incluso interactuar con los clientes. El problema es que en muchas ocasiones, el uso de robots es visto como una sustitución del trabajo humano, aunque la realidad es que estos aportan importantes beneficios tanto al restaurante como a los clientes.

La robótica en la hostelería permite, entre otras cosas, cubrir una demanda de personal que está afectando al sector. Según un informe realizado por Infojobs, el pasado mes de septiembre la profesión de camarero se encontraba en el top 10 de profesiones más demandadas, con un 31% más de demanda que en el mes anterior. Fruto de esta falta de personal, muchos restaurantes se han visto obligados a cerrar o cambiar el tipo de servicio, un problema que puede solucionarse con la incorporación de estos robots. Según Guillermo González-Outón cofundador y CEO de Pikotea, un software para vender, organizar y controlar en los negocios de restauración, “incorporar estos robots en los negocios es apostar por una mayor productividad y el máximo rendimiento: los robots no necesitan descanso y pueden estar operativos las 24 horas del día y los 7 días de la semana”.

Otra de las aportaciones es la optimización de los recorridos: estos robots mapean todo el espacio, encontrando el camino más eficaz y rápido para evitar tanto paseos innecesarios como obstáculos. A estas ventajas se suman otras como la obtención de datos y métricas, que son claves para conocer las necesidades de los clientes y mejorar el negocio.

Otra de las aportaciones es la optimización de los recorridos: estos robots mapean todo el espacio, encontrando el mejor más eficaz y rápido para evitar tanto paseos innecesarios como obstáculos.

A este gran número de beneficios se suma una novedad que mejora aún más el sistema de digitalización a través de robots, y es que actualmente ya existe la posibilidad de integrar a los robots sistema de TPV y autopedidos, cosa que permite, según Guillermo González-Outón cofundador y CEO de Pikotea, “que la eficiencia del robot se multiplique, ya que se puede mandar la información al robot desde el TPV, ya sea desde la barra, la cocina o cualquier parte”. Esta novedad implica el funcionamiento y la comunicación con los robots desde la distancia, hecho que supone aún una mayor rapidez y eficiencia a la hora de mandar órdenes a los robots. Esta incorporación permite que los comensales realicen sus pedidos vía QR, que estos pedidos lleguen directamente a cocina y que desde cocina se pueda avisar al robot para que recoja y lleve los platos a las correspondientes mesas. Se trata de un componente muy novedoso que solamente funciona a día de hoy en un restaurante en España y que posibilita al personal y a los comensales dar órdenes al robot desde un TPV y no físicamente con el robot. 

Caso de éxito: la fusión única de Pikotea y Dax Robotics llega por primera vez a Valencia

El pueblo de Beniparrell (Valencia) cuenta con el único restaurante del mundo con robots camareros a los que se les pueden ordenar los pedidos desde el móvil. Esto ha sido gracias a la unión de las compañías españolas Dax Robotics y Pikotea. Con el objetivo de sacar el máximo rendimiento a los robots, ambas empresas se han puesto de acuerdo para incorporar los sistemas de digitalización y TPV que ofrece Pikotea a los robots camareros y asistentes de Dax Robotics, creando una fusión única y muy beneficiosa para la organización y el servicio de los locales. Esta particular unión de sinergias permite a los comensales hacer los pedidos tomándose su tiempo y sin esperas y a los miembros de cocina dar órdenes al robot sin necesidad de tenerlo delante, hecho que implica mayor rapidez y eficiencia.

Ir arriba