El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, se pronunció este miércoles en la Asamblea General de la ONU, donde abordó los efectos de los conflictos en Europa y Oriente Medio sobre la economía de su país. Abinader denunció que la guerra ha ocasionado un aumento significativo en los precios de alimentos y energía, advirtiendo que la República Dominicana depende completamente de las importaciones de combustibles, lo que agrava la situación económica nacional. En este contexto, hizo un llamado a la desescalada de los conflictos, enfatizando la importancia de la libertad de navegación y la necesidad de encontrar soluciones diplomáticas que eviten la proliferación nuclear en su región.
El mandatario también subrayó la necesidad de un liderazgo renovado en América Latina y el Caribe, señalando que en más de 80 años ninguna mujer ha ocupado un puesto de liderazgo en la Organización de las Naciones Unidas. «Confiamos en que el Consejo de Seguridad y esta Asamblea estén a la altura del momento», afirmó, instando a una mayor participación femenina en los asuntos internacionales.
En su intervención, Abinader abordó la crítica situación en Haití, que considera una amenaza para la paz y seguridad de la región. Reclamó la finalización del despliegue de la fuerza internacional autorizada por el Consejo de Seguridad y la aplicación efectiva del embargo de armas, además de sanciones contra quienes apoyan a las bandas criminales. Subrayó la importancia de fortalecer las instituciones de seguridad y justicia en Haití y expresó la posición de su país de seguir brindando apoyo logístico y financiero a la misión internacional.
El presidente dominicano destacó los recientes avances económicos de su nación, mencionando que la pobreza monetaria ha disminuido del 25.8% en 2019 al 14.6% en el primer semestre de 2026 y que el país ha salido del mapa del hambre, según la FAO. También reveló cifras récord en exportaciones y la expectativa de recibir más de 12 millones de visitantes en el año.
Abinader hizo un llamado a replantear los criterios internacionales de medición de la vulnerabilidad, expresando su demanda de un acceso más ampliado al financiamiento climático. Su intervención concluyó con un firme compromiso hacia la protección de los océanos y la lucha contra el problema del sargazo, asegurando que la rapidez del financiamiento para el cambio climático debe ser equivalente a la inmediatez de las tormentas que azotan la región del Caribe.
Fuente: ONU últimas noticias


