Con el inicio del nuevo curso académico, la Academia de Medicina Familiar y Comunitaria de España (AMFE) propone una serie de reformas educativas en el Grado de Medicina, centradas en mejorar la formación relacionada con la Medicina Familiar y Comunitaria (MFYC). Según un estudio, aproximadamente el 65% de las competencias necesarias para los futuros médicos están vinculadas a esta especialidad. Sin embargo, las universidades presentan una variabilidad significativa en la carga docente específica dedicada a la MFYC.
La AMFE sugiere un enfoque híbrido y espiral para integrar la inteligencia artificial (IA) en los planes docentes, que incluiría alfabetización básica y una incorporación transversal en las distintas asignaturas del grado. Entre sus propuestas, la AMFE propone la creación de una asignatura obligatoria de Medicina Familiar y Comunitaria, así como un itinerario de prácticas clínicas tuteladas que se extendería desde el primer hasta el sexto curso de la carrera.
Las prácticas tuteladas, de hecho, son uno de los pilares de la propuesta, con un itinerario que acercaría al alumnado a la atención primaria y a la complejidad de la atención biopsicosocial desde etapas tempranas de su formación. Este modelo también incorpora elementos innovadores, como programas de mentoría y evaluaciones basadas en competencias multidisciplinarias.
La AMFE destaca la importancia de integrar una perspectiva que contemple no sólo los aspectos clínicos, sino también las dimensiones psicológicas y sociales de la salud, argumentando que la mayor parte de los problemas de salud se gestionan en el ámbito de la atención primaria. En este sentido, también se menciona que el contacto temprano con profesionales de MFYC puede aumentar el interés de los estudiantes por esta especialidad.
Verónica Casado, presidenta de la AMFE, enfatiza la necesidad de contar con estructuras académicas estables que respalden este modelo educativo. Además, insisten en la importancia de formar adecuadamente al profesorado para que pueda supervisar la utilización de la IA en la enseñanza y la evaluación de los estudiantes.
A pesar de la relevancia creciente de la IA en el ámbito médico, la incorporación formal de esta tecnología en los planes de estudio aún es limitada; solo un 19,2% de las universidades de medicina en España ofrece asignaturas específicas al respecto, generalmente optativas. AMFE aboga por desarrollar competencias básicas en IA para todos los estudiantes, independientemente de dónde cursen sus estudios, y por formar al profesorado en su aplicación en el aula.
Finalmente, se concluye que el desafío no radica en decidir si se debe integrar la IA en la educación médica, sino en cómo hacerlo de manera efectiva, ética y pedagógicamente responsable. Según la AMFE, la era de la IA no solo exige más del médico en términos de competencias técnicas, sino que también resalta la necesidad de mantener la interacción humana y la conexión personal en la práctica clínica.


