Internet se ha convertido en el gran aliado de las personas a la hora de realizar cualquier tipo de compra. Desde nuestra casa, el trabajo o cualquier otro lugar, es posible adquirir todo tipo de productos sin tener que desplazarnos. El problema de todo esto, es que también se ofrecen productos que no son todo lo bueno que uno podía esperar. Es el caso de los medicamentos, un sector que cada vez mueve más dinero por la red, pero que en la mayoría de los casos, esas medicinas son una amenaza para la salud. De hecho, la OMS asegura que más del 50% de las medicinas compradas por Internet son falsificadas, encabezado por aquellos destinados a la disfunción eréctil.

Fraudes de distinta índole

Según indican los datos, la mayoría de estos fraudes se producen con fármacos para la disfunción eréctil, anabolizantes y antibióticos, fármacos para los que es necesario contar con receta médica y cuya adquisición por Internet permite no tener que recurrir a un experto.

El tremendo desarrollo de Internet, el creciente acceso de las personas a las nuevas tecnologías, la globalización del mercado, la liberación del sector sanitario en algunos países, entre otros, han abierto una puerta de acceso a medicamentos ilegales, no controlados y fuera de los canales establecidos,  que se prestan a la compra fraudulenta en patologías donde, para evitar la vergüenza de reconocer públicamente su problema, muchos pacientes buscan el anonimato.

La gran mayoría de estos productos se adquieren en páginas ubicadas en el extranjero; la normativa española prohíbe  la venta de medicamentos por Internet salvo en farmacias que se han dado de alta en el sistema, tras cumplir unos estrictos requisitos, además solo tienen autorización para comercializar productos fuera de prescripción médica, aquellos que no necesitan receta, cosa que no ocurre con los fármacos para la disfunción eréctil.

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Práctica fraudulenta

En muchas ocasiones, los medicamentos que se adquieren por Internet, no sirven para lo que realmente se anuncia, aunque este no suele ser el problema más importante. Para los expertos, lo más preocupante de esta práctica fraudulenta es que muchos estás adulterados con ciertos productos que pueden ser potencialmente peligrosos para la salud, algo de lo que muchas de las personas que los compran no son conscientes.

Para el Dr. Venancio Chantada jefe de Servicio de Urología, Complejo Hospitalario Universitario A Coruña, “los fármacos no deben pedirse por Internet; externamente parece un fármaco conocido pero puede haber componentes fuera de dosis; es una barbaridad, estos fármacos no pueden comprarse fuera de una oficina de farmacia, sería una temeridad no hacerlo. Siempre deben ser recetados por un médico”.

Ya sabéis, andaros con ojo a la hora de comprar determinados productos por la red, ya que podemos estar poniendo en riesgo nuestra salud.