En un foro informativo celebrado en Madrid, la Organización Interprofesional Láctea (InLac) y la Fundación Española de la Nutrición (FEN) han presentado el ‘Libro Blanco de los Lácteos’, un compendio que subraya la importancia de los productos lácteos en la alimentación y la salud. Coordinado por Rosaura Leis Trabazo, presidenta de la FEN y catedrática de Pediatría en la Universidad de Santiago, el libro reúne el conocimiento de más de cincuenta expertos y se compone de siete módulos y treinta y cinco capítulos.
Los hallazgos del libro sugieren que el consumo de lácteos, dentro de una dieta variada y estilos de vida saludables, está asociado con beneficios significativos en áreas como la salud metabólica, muscular y ósea. Rosaura Leis enfatizó que, con excepción de aquellas personas con necesidades nutricionales específicas, los lácteos no deberían ser eliminados de la dieta. La ingesta recomendada es de tres raciones diarias, siendo crucial para determinados grupos como adolescentes, mujeres embarazadas, personas mayores y atletas.
En niños, se recomienda un consumo de dos a tres raciones semanales, aumentando a tres o cuatro en la adolescencia. Leis destacó que el consumo adecuado de lácteos ayuda a satisfacer las necesidades de nutrientes esenciales, como el calcio y la vitamina A, necesarios para el crecimiento, la salud ósea y el mantenimiento de la masa muscular, especialmente en los ancianos.
Javier Roza, presidente de InLac, resaltó la importancia del libro como un referente en España que no solo destaca el papel del sector lácteo en la economía, sino también en la nutrición y la salud. Roza abogó por la compra de productos lácteos nacionales, señalando su contribución a la sostenibilidad en el entorno rural.
Pablo Ojeda, experto en nutrición, lamentó los mitos negativos que rodean a los lácteos, afirmando que productos como la leche, el yogur y el queso son fuentes importantes de nutrientes. Aseguró que la evidencia científica apoya la inclusión de lácteos en una dieta equilibrada y criticó la tendencia de eliminar estos alimentos sin un fundamento médico adecuado.
El ‘Libro Blanco de los Lácteos’ también respalda una relación beneficiosa entre el consumo de lácteos y la prevención de enfermedades metabólicas, como diabetes tipo 2 y obesidad, destacando su efecto protector en poblaciones más vulnerables. En cuanto al ámbito músculo-esquelético, subraya cómo las proteínas lácteas pueden fomentar el desarrollo muscular y la salud ósea, reduciendo el riesgo de osteoporosis y fracturas.


