El de Manacor ha conseguido un billete para la final del próximo domingo del Open de Australia, derrotando a Roger Federer. Será la cuarta final que juega Rafa Nadal de las últimas siete finales. Su rival será el vencedor de la otra semifinal entre Andy Murray y Novak Djokovic, vigente campeón.
Una vez más el tenista español se vio superado en el primer set por Roger Federer, pero si algo tiene Rafa que los demás carecen, es la gran fuerza mental que posee y, como era de esperar, se rehízo y consiguió dar la vuelta al partido. Roger salió a por el partido y lo ganó ajustadamente con un 6-7 en el tie-break, seguro que en ese momento se le aparecieron viejos fantasmas del pasado y así ocurrió, poco a poco Nadal encontró su mejor tenis para imponerse a un muy buen rival.
Como he mencionado anteriormente, Rafa está encontrando el nivel de juego que tantos títulos le ha otorgado y le permitió alcanzar el número 1 de la ATP. «Estoy contento con la línea de juego que he mostrado en todo el torneo. Ha sido muy buena, de un jugador de tenis elevado. El año pasado, podía ir ganado partidos, pero la línea de tenis no era de un jugador de alto nivel. Ganaba porque soy quien soy, porque quizás ganar o perder no sólo va con los golpes, entran más cosas, pero ahora estoy ganando por tenis». Frases como esa demuestran que está cómodo en la pista y quiere ir a por el primer Grand Slam del año para iniciar la carrera por el asalto al número 1 que ostenta Novak Djokovic.