Con motivo del encuentro amistoso que se disputará mañana por la noche en Roma en honor del Papa Francisco I, el argentino Jorge Bergoglio, las delegaciones de las selecciones de Argentina e Italia estuvieron visitando en el Vaticano al Sumo Pontífice, que si bien aclaró que le han pedido expresamente que no acuda al estadio Olímpico a ver el encuentro, bendijo a todos los jugadores y personalidades presentes.
El caso es que uno de los principales atractivos de la jornada era el encuentro entre el astro argentino Lionel Messi y Bergoglio, quien además es un manifiesto fanático del fútbol de su país e hincha de San Lorenzo, y tuvo la oportunidad de encontrarse como parte de la delegación con el Presidente y Vicepresidente de la institución de sus amores, Matías Lammens y Marcelo Tinelli, quienes le realizaron obsequios del club.
De todos modos, una vez pasado el encuentro con el Papa, todas las dudas de la prensa tenían que ver con la participación o no de Lionel Messi en el choque de mañana ante Italia, considerando que nunca había enfrentado por ejemplo a Gianluiggi Buffon, portero y capitán de los locales. Sin embargo, la oportunidad deberá seguir esperando, ya que el atacante no se ha recuperado de su lesión y se vuelve a Barcelona.
Lo que queda claro a partir de esta decisión es que la pésima pre-temporada llevada adelante por el Barcelona, disputando intrascendentes encuentros en Asia frente a combinados ignotos, comienza a pasar factura para algunos de sus hombres; además del rol de capitán manifiesto que Messi ejerce ya en su combinado, pues los otros lesionados de Alejandro Sabella ni siquiera viajaron a Roma.
Por otro lado, se debe tener en cuenta que previamente, desde el Barcelona se había manifestado que no se veía con buenos ojos su convocatoria con la selección argentina después de que se perdiese el último amistoso de la gira asiática ante Malasia.