En 2025, los residentes de la Unión Europea realizaron un total de 1,20 mil millones de viajes tanto personales como profesionales, lo que representa un aumento del 1,4% en comparación con el año anterior, con un incremento de 17 millones de viajes. De este total, 848 millones fueron viajes dentro del propio país, lo que equivale al 70% del total, mientras que 264 millones correspondieron a desplazamientos al extranjero dentro de la UE, representando un 22%. Así, se revela que el 92% de los viajes efectuados por los residentes de la UE se realizaron dentro de sus fronteras comunitarias.
Entre los países europeos, Rumanía lideró con la mayor proporción de viajes internos, alcanzando un 89%. Le siguieron España, con un 87%, y Grecia, Francia y Portugal, todos con un 85%. Por el contrario, Luxemburgo presentó la menor participación en viajes domésticos, con apenas un 5%, seguido de Bélgica, con un 29%, y Malta, que registró un 32%. Además, el 8% de los viajes tuvieron como destino países fuera de la UE, y menos de la mitad de estos se ubicaron fuera de Europa.
Estos datos son el resultado de un informe publicado hoy por Eurostat, que proporciona un análisis detallado de los movimientos turísticos de los residentes europeos. Aunque los viajes internos superaron en número a los extranjeros, la realidad económica muestra que el gasto total fue mayor en los desplazamientos fuera del país. En 2025, los residentes de la UE desembolsaron 266,2 mil millones de euros en viajes domésticos y 379,4 mil millones en viajes extranjeros.
El desglose del gasto revela que para los viajes nacionales, la mayor parte de la inversión se destina a alojamiento y transporte, que en conjunto representan más de la mitad del gasto, siendo el alojamiento responsable del 34% (90,3 mil millones de euros) y el transporte el 21% (56,0 mil millones de euros). Por su parte, en los viajes al extranjero, los europeos gastaron aún más en alojamiento (35%; 131,3 mil millones de euros) y transporte (32%; 121,5 mil millones de euros) en comparación con los viajes domésticos.
Estos datos reflejan no solo las tendencias de movilidad dentro de la UE, sino también las preferencias y patrones de gasto de los ciudadanos europeos cuando deciden explorar su propio entorno o aventurarse más allá de sus fronteras.


