El bloqueo de la entrada de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza está teniendo graves consecuencias para más de un millón de niños, según alertó este sábado el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Desde el 2 de marzo, Israel no ha permitido el acceso de ayuda al enclave, marcando el periodo más largo de bloqueo desde el inicio del conflicto. Esta situación ha derivado en una escasez alarmante de alimentos, agua potable, refugios y suministros médicos.
Ante esta crisis, UNICEF advierte que, sin el acceso a estos bienes esenciales, la desnutrición, las enfermedades y otras condiciones prevenibles están aumentando, lo que podría resultar en más muertes infantiles evitables. Edouard Beigbeder, director regional de UNICEF para Oriente Medio, indicó que miles de palés de ayuda humanitaria están listos para entrar a Gaza, pero permanecen almacenados sin poder ser distribuidos. “La mayor parte de esta ayuda salvaría vidas; sin embargo, en vez de hacerlo, se encuentra almacenada”, lamentó Beigbeder, quien exigió el paso inmediato de esos insumos, enfatizando que es una obligación según el derecho internacional.
La intervención de UNICEF en la región se hace aún más urgente debido a que los niños que reciben tratamiento para la desnutrición se encuentran en un grave riesgo. Hasta el momento, 21 centros de atención, es decir, el 15% del total de centros ambulatorios de asistencia, han cerrado debido a las órdenes de desplazamiento o a los bombardeos. En este contexto, solo hay suficiente leche de fórmula para 400 niños durante un mes, mientras que se estima que casi 10.000 bebés menores de seis meses requieren alimentación suplementaria. Esto podría obligar a las familias a recurrir a alternativas peligrosas, mezclando la alimentación con agua contaminada.
La situación del agua es igualmente crítica. Aunque durante el alto el fuego UNICEF comenzó a reparar pozos y puntos de agua esenciales, la reanudación de las hostilidades ha puesto en peligro estos esfuerzos. El acceso al agua potable se ha reducido drásticamente, pasando de 16 litros por persona al día a tan solo seis. La falta de combustible podría hacer que esta cifra cayera a menos de cuatro litros por día, lo que obligaría a las familias a usar agua contaminada y aumentaría el riesgo de brotes de enfermedades, especialmente entre los niños.
“Por el bien de más de un millón de niños en la Franja de Gaza, instamos a las autoridades israelíes a garantizar, como mínimo, la cobertura de las necesidades básicas de la población, de conformidad con sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario”, dijo Beigbeder. Estas obligaciones incluyen la responsabilidad legal de asegurar que las familias reciban alimentos, medicamentos y otros suministros esenciales para sobrevivir.
Mientras tanto, UNICEF y sus socios continúan manteniendo una presencia vital en Gaza. La organización ha reiterado su llamado a todas las partes involucradas a cesar las hostilidades y restaurar el alto el fuego, subrayando la necesidad de permitir la entrada y circulación de ayuda humanitaria y bienes comerciales en la región.
Fuente: ONU últimas noticias