El sábado el Real Madrid venció a su eterno rival, el Fútbol Club Barcelona, en el Camp Nou en el Clásico del fútbol español. Fue por 1-2 con goles de Khedira, Alexis y Cristiano.
El equipo blanco, líder de la Liga con cuatro puntos de ventaja sobre los blaugranas, llegaba a la Ciudad Condal con la imperiosa necesidad de no perder el partido, que dejaría a su perseguidor a un solo punto con doce en juego.
Mourinho planteó un partido difícil. Ha probado jugando como hacía en otros partidos, encerrándose y saliendo a la contra, cambiando sus ideas y su equipo, con doloroso resultado salvo la Final de Copa y buenas sensaciones momentáneas en Supercopa y Copa este año. Esta vez sacó un once parecido a los de muchos partidos de esta temporada, con un 4-2-3-1 en el que se precisaba trabajo de todos y una salida más rápida que nunca.
El Barcelona no estuvo bien. En otros partidos en los que Mourinho estableció innumerables planteamientos, los culés estuvieron brillantes y superaron a los merengues, a veces muy claramente en juego y marcador.
Los balones aéreos eran de los líderes. El Madrid vencía por alto y un cabezazo flojo de Pepe no pudo ser repelido ni atajado por Valdés, que sacó la mano y golpeó el cuero retrocediendo, y sin fuerza. Khedira aprovechó la duda de Puyol y en brega ganó al de La Pobla. 0-1.
El Real Madrid aguantaba y salía. El Barcelona llegaba, pero no era su mejor partido una vez más en los últimos partidos y Casillas, especialmente espléndido, sacó un mano a mano a Alves, despejó bien un disparo de Tello y en la mejor jugada azulgrana salió valientemente rozando el balón tras tiro de Xavi.
En la segunda mitad, tras una buena jugada de los de Pep, dos buenas paradas de nuevo de Iker no bastaron y a la tercera Alexis la empujó a puerta vacía. 1-1.
Acto seguido un gran balón de Özil le sirvió a Ronaldo para hacer el 1-2. Salía rápido. Mesut se marchó a la banda derecha, le encimaron varios jugadores rivales pero sacó de su fantástico repertorio un pase al hueco que con la definición de Cristiano va a valer una Liga. Lo más probable.