A esta duda Luis a respondido tajantemente: «Este tema ya está claro, no hay marcha atrás«.
Al margen de este tema, también habló del encuentro de semifinales ante Rusia y recalcó lo que todos estamos viendo, que el equipo que nos espera Viena el jueves no es el mismo que encajó cuatro goles, «será difícil sorprender a Hiddink una segunda vez».
Otra anécdota a resaltar fue la visita de Su Majestad El Rey al vestuario tras la victoria, al que afirmó conocer desde hace varios años, pero en medio de tanta felicitación y felicidad lo único que emocionó realmente al «entrenador impasible» fue la llamada de uno de sus nietos. No es tan fiero el lobo como lo pintan.