Los mejores tratamientos faciales para recuperar la salud de la piel

¿Peeling, láser, microdermoabrasión o cuidados a domicilio? ¿Cuáles son exactamente estos diferentes tratamientos que permiten sublimar la piel o borrar sus pequeños defectos? La respuesta, punto por punto.

El bótox

Desde la clínica de Estética Castro Sierra nos explican que el bótox es una excelente opción contra las arrugas. En efecto, la acción repetida de los músculos faciales durante años conduce inevitablemente a la aparición de arrugas, especialmente en la frente. Aprovechando la propiedad de inhibición de la contracción muscular del Botox, un practicante experimentado puede equilibrar la acción de los diversos músculos de la frente y así limitar la formación de arrugas o reducir las que ya existen.

Inyecciones de ácido hialurónico

El objetivo de la técnica es inyectar en la piel ácido hialurónico débilmente reticulado para hidratarla en profundidad, lo que bioestimulará la síntesis de colágeno, suavizará, prevendrá y combatirá el envejecimiento cutáneo. Este ácido hialurónico ligeramente reticulado no tendrá como objetivo dar volumen sino estimular los tejidos para densificarlos. Este tratamiento redensifica la piel gracias al ácido hialurónico, cuyas micropartículas captan y redistribuyen el agua en los tejidos. El médico realiza microinyecciones, tipo mesoterapia, de ácido hialurónico muy diluido por todo el rostro, hasta el cuello e incluso en el escote. Estas inyecciones en la superficie de la dermis permiten crear una especie de colchón que hidrata la piel y sostiene las fibras. Cualquier micro-hematoma que pueda formarse desaparece en veinticuatro horas. Es un tratamiento indoloro, pero incómodo debido a las pequeñas picaduras. Si bien la piel queda inmediatamente más tersa, es un tratamiento cuyos efectos se aprecian principalmente a medio y largo plazo, es decir a partir del tercer mes, ya que, con el tiempo, la epidermis se marca menos y se vuelve más firme.

La hidratación de tu cutis a diario

Otro consejo imprescindible para cuidar tu piel: hidrátala regularmente, al menos dos veces al día. La dermis está compuesta por un 70% de agua y la epidermis por un 15%: por lo tanto, una buena hidratación es fundamental para cuidar tu piel. Y esto es cierto en todas las estaciones, verano e invierno. Tanto el frío como el calor contribuyen a la desecación de la piel. Para cuidar tu piel, utiliza una crema hidratante más bien ligera para las denominadas pieles mixtas o grasas y, por el contrario, una crema más rica si tienes la piel seca. Para hidratar adecuadamente tu piel, por la mañana y por la noche puedes seguir los siguientes pasos:

Cuidar tu piel con una crema hidratante ayuda a reforzar el papel protector de la epidermis frente a las agresiones externas, y mejora la textura y elasticidad de tu piel.

Una dieta sana y equilibrada

Cuidar tu piel no se trata solo de usar productos, sino también de un estilo de vida. Además del sueño, una dieta sana y equilibrada contribuye a tener una piel bonita. Tenga la seguridad de que no se trata de comenzar una dieta dolorosa o privarse de todos sus platos favoritos. Puedes comer cualquier cosa, pero en cantidades razonables, con moderación.

Trate de limitar el exceso de productos demasiado grasos, demasiado dulces o demasiado ricos. Por ejemplo, en grandes cantidades, los fiambres, la carne roja, la sal e incluso la leche pueden dañar la piel. Por lo tanto, es recomendable comer de forma razonable y equilibrada. También es importante beber mucha agua.

Siempre en una lógica de hidratación, lo ideal es beber al menos 1,5 litros durante el día. Esto ayuda a eliminar toxinas del cuerpo y cuidar tu piel. Por el contrario, se debe evitar el consumo de alcohol, o con mucha moderación. Los efectos sobre el cuerpo y la piel son nocivos.

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