En 2024, la Unión Europea registró un total de 3.367 accidentes laborales mortales, lo que representa un aumento del 1,4% (es decir, 45 muertes) en comparación con el año anterior. Este incremento ha llamado la atención de las autoridades, que buscan implementar medidas más efectivas para garantizar la seguridad en el trabajo.
El informe de Eurostat también destaca que, aunque los accidentes mortales han aumentado, los accidentes laborales no fatales han experimentado una tendencia a la baja. En total, se reportaron 2,78 millones de accidentes no fatales, lo que supone una disminución del 1,5% respecto a 2023, con 43.742 menos incidentes.
La industria de la construcción fue el sector que más contribuyó a las estadísticas de accidentes mortales en 2024, con 776 muertes. A pesar de ser el sector más peligroso, esta cifra ha disminuido respecto a 2023, cuando se contabilizaron 802 muertes. Después de la construcción, el transporte y almacenamiento registraron 537 muertes, seguidos por el sector manufacturero con 466 accidentes fatales.
En cuanto a los accidentes no fatales, la industria manufacturera lideró con más de 509.851 incidentes, aunque esta cifra representa el total más bajo de la última década, a excepción de los datos de 2020, cuando los accidentes cayeron a 498.060 debido a la pandemia. Le siguieron la construcción, con 352.520 incidentes, y el comercio mayorista y minorista, reparación de vehículos y motocicletas, que reportaron 345.282 accidentes.
La reciente publicación de Eurostat pone de manifiesto la necesidad urgente de reforzar las medidas de seguridad en el trabajo, especialmente en sectores donde los índices de accidentes son más preocupantes. Mientras las autoridades y empresas buscan soluciones para reducir estos números, el bienestar de los trabajadores sigue siendo una prioridad clave en la agenda política y social de la UE.


