La energía solar se afianza cada vez más en el parque edificatorio europeo, con un notable incremento en la capacidad fotovoltaica. Según datos proporcionados por SolarPower Europe, durante el primer semestre de 2026, la Unión Europea ha incorporado al menos 33,8 GW de nueva capacidad solar, lo que representa un crecimiento del 1,9% en comparación al mismo periodo del año anterior. Este auge en la instalación de paneles solares está empujando a más edificaciones residenciales, industriales y terciarias a incorporar sistemas fotovoltaicos.
Con el crecimiento del uso de energía solar, la impermeabilización de las cubiertas se convierte en un aspecto fundamental a considerar desde las etapas iniciales del diseño. La integración de sistemas fotovoltaicos no solo cambia la estética y funcionalidad de las cubiertas, sino que también requiere especial atención a la impermeabilización para garantizar la protección adecuada del edificio.
La instalación de paneles puede alterar las condiciones tradicionales de uso de la cubierta, ya que las estructuras y los cables ocupan espacio y pueden complicar el acceso a ciertas áreas. Por esta razón, es crucial comprobar el estado de la impermeabilización, especialmente en proyectos de rehabilitación. Detalles como juntas, encuentros y cambios de plano necesitan una ejecución minuciosa, ya que cualquier error podría resultar en la necesidad de intervenciones difíciles en el futuro.
Gemma Mogas, socia y general manager de Eagle Waterproofing Ibérica, afirma que las cubiertas están evolucionando de meras superficies de protección a infraestructuras técnicas completas. En este sentido, la impermeabilización debe adaptarse a esta transformación, ofreciendo soluciones que sean duraderas, de fácil mantenimiento y eficientes.
Los sistemas de impermeabilización líquidos, como ULTRAFLEX®, permiten crear membranas continuas de poliuretano que se aplican en frío y que se adaptan a diversas geometrías, minimizando la necesidad de juntas o solapes. Además, en términos de mantenimiento, resulta vital considerar que cualquier filtración futura podría obligar a localizar problemas ocultos debajo de las estructuras ya instaladas. Una planificación exhaustiva desde el principio facilitaría inevitablemente futuras intervenciones.
Otro aspecto relevante es la temperatura de las cubiertas, que influye directamente en el rendimiento energético. Soluciones como CoolTop®, un revestimiento reflectante de poliuretano, ayudan a reducir la absorción de radiación solar. Este tipo de acabado, que es compatible con ULTRAFLEX®, no solo mejora la eficiencia energética, sino que también regula la temperatura superficial de la cubierta.
Mogas concluye que el objetivo no se limita a impermeabilizar antes de la colocación de los paneles solares, sino a establecer un sistema que funcione correctamente durante toda la vida útil de la cubierta. La integración temprana de la impermeabilización en el proceso de planificación permite a arquitectos e instaladores anticipar y minimizar problemas, asegurando así una mejor protección del edificio y un rendimiento óptimo de la instalación energética.


