Los 10 mejores insultos en la historia de la literatura

Margaret Mitchell

La literatura, al igual que la vida misma, tiene cientos de formas de comprenderse. Desde los que piensan que se trata de la forma más refinada de expresarse, hasta los que entienden que es un reflejo de lo que nos sucede todos los días. Por eso, ahora que Margaret Mitchell ha sido coronada como la “reina del desprecio literario”, por sus formas poco agraciadas de decir las cosas, vamos a repasar los diez mejores insultos de la historia de la literatura, de la mano del portal IrishExaminer.

En efecto, debemos decir que más allá de realizar el repaso, las citas se realizan en inglés pues en muchos casos se trata de frases que no tienen una traducción literal al español. De cualquier modo, es bueno decir que el primer puesto está ocupado por el personaje Rhett Butler, de la obra “Gone With The Wind”, de Margaret Mitchell. En ella, Butler dice “My dear, I don’t give a damn”, algo así como “me importa un bledo”.

Los mejores insultos de la historia

Posteriormente, nos hallamos con un verdadero genio como Oscar Wilde en el segundo de los casos, con la cita “To lose one parent may be regarded as a misfortune, Mr Worthing, to lose both looks like carelessness”, en el famoso “The Importance Of Being Earnest”. Terry Pratchett completa el podio en este caso, con “May your genitals sprout wings and fly away”, en “Small Gods”.

Más tarde, los siguientes puestos son para Agatha Christie, con “If you will forgive me for being personal, I do not like your face”, en Murder on the Orient Express; Jane Austen con “She is tolerable; but not handsome enough to tempt me” en “Pride And Prejudice”; y ella misma nuevamente con “You are the last man in the world I could ever be prevailed upon to marry”, de la misma obra.

Cerrando el repaso, nos hallamos ante las cuatro últimas frases despectivas e insultos: Iris Owens destaca por su “If looks could kill, you’d soon find out that yours couldn’t” en After Claude. Más tarde, tenemos al mismísimo William Shakespeare con “The tartness of his face sours ripe grapes”, en Coriolanus.

Finalmente, los dos últimos puestos quedan para el propio Oscar Wilde, otra vez con “The Importance of Being Earnest”, al decir “The simplicity of your character makes you exquisitely incomprehensible to me”; y por último, tenemos a otro famoso, Ernest Hemingway, al decir “I misjudged you… You’re not a moron. You’re only a case of arrested development”, en la obra “The Sun Also Rises”.

¿Recuerdas algún otro insulto célebre en la historia de la literatura?

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