Joan Laporta tiene un problema, y es que habla mucho, porque cuando está callado es lo mejor que puede hacer y dejar a un lado sus declaraciones partidistas, si eso lo aprendiera, para mí sería uno de los mejores presidentes del mundo, pero su enfasís le puede en muchas ocasiones y al final acaba «cagándola».
El presidente del Barcelona cambió por completo cuando hace unos años cuando aseguró que iban a ganar los siete títulos que se iban a disputar, pero volvió a ser él mismo cuando le pusieron la moción de censura, y estaba tranquilo hasta la llegada de Florentino Pérez, que parece que le ha puesto nervioso y solo sabe hablar del equipo blanco.
Ayer en la presentación de Ibrahimovic, por cierto aseguró que el Barcelona no podía pagar más de 42 millones por ningún jugador y ha pagado 46 ( y no sé si lo que debe al Mallorca de 1,5 entra en ese dinero), no presumía del fichaje, sino que el Barcelona no había sacado ningún prestamo ni había hipotecado nada, algo que no se va a demostrar hasta que no llegue un nuevo presidente, por cierto, ¿si fuera mentira?¿pondría dinero de su bolsillo?