Los dos ciclistas vuelven para intentar limpiar su nombre de las críticas sobre el dopaje, aunque la diferencia es más que clara, porque uno no fue nunca pillado, tan solo se le supone, y el otro fue expulsado y despojado de su maillot amarillo en el Tour que después se le dio vencedor a Óscar Pereiro.
Landis quiere volver y demostrar que él no cometió ninguna irregularidad, aunque la etapa esa que hizo de super-heroe destrozando a todos sus rivales después de muchos kilómetros en escapada se la cree poca gente, y más teniendo en cuenta que el día anterior tuvo una pájara bien gorda, pero el americano de 32 años intentará en el equipo Health Net-Maxxis limpiar su nombre y ganar el Tour.
Hay que recordar que el «retiro» del estadounidese fue por la sanción de dos años por dar positivo, además el Phonak lo despidió inmediatamente, ahora veremos sino comete los mismos fallo y a que nivel se encuentra.