La fotografía de Kirchner

A partir de 1909, Ernst Ludwib Kirchner fotografió regularmente las ciudades y los paisajes de su entorno, así como los espacios donde vivía y trabajaba, retrató a conocidos y amigos, y él mismo solía ponerse en escena delante de la cámara. Probablemente aprendió fotografía de Emmy Frisch, su novia de juventud, que posteriormente se casaría con su colega Karl Schmdt-Rottluff. Se conocen alrededor de 350 de esas fotografías artísticas y una selección de 35 copias modernas complementarán la primera exposición retrospectiva de Kirchner en España, que abrirá sus puertas al público el próximo viernes, 26 de mayo, en la Fundación Mapfre de Madrid.

Al igual que en la mayoría de las demás técnicas exploradas por Kirchner, en la fotografía valoraba más la exploración de sus recursos que la precisa aplicación de los mismos. Por ejemplo, estaba menos interesado en una iluminación homogénea que en el juego de la claridad y la oscuridad, en los matices de la luz, en los campos de sombra y en las luces brillantes. Al igual que otros artistas de su tiempo, Kirchner utilizaba las tomas fotográficas para recordar motivos e ideas para sus composiciones, o incluso como puntos de partida directos para las pinturas, los grabados o las esculturas.

La fotografía de Kirchner 5

 

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