La selección española de piragüismo no tuvo suerte en el preolímpico disputado en Polonia, ya que de las siete embarcaciones que habían logrado meter en las finales, ninguna de ellas obtuvo el pase para la disputa de los Juegos Olímpicos de Londres de este verano. Cabe destacar el fiasco de los actuales campeones olímpicos en K-2 200 metros, Saúl Craviotto y Carlos Pérez Rial que vieron como a falta de 30 metros para llegar a la meta, el oleaje les hizo perder el equilibrio y fueron al agua.
Otros deportistas que tampoco lograron el objetivo de clasificarse para las olimpiadas fueron en 1.000 metros Paco Cubelos, en K-1, Javier Hernanz y Diego Cosgaya, en K-2, y David Fernández Marqués y José Luis Bouza, en C-2; al igual que Ainara Portela, en K-1, y Beatriz Manchón y Jana Smidakova, en K-2, ambas en 500 metros, ni Saúl Craviotto, en K-1 200.
La mejor actuación que se logró en las finales la obtuvo en la modalidad de K-1 200 metros Saúl Craviotto, que logró el bronce, pero donde únicamente los dos primeros lograban clasificarse para los juegos.
A pesar de estos malos resultados, la representación española tendrá dos embarcaciones más tras la decisión tomada por la Federación Internacional de Piragüismo, donde le otorga dos plazas más al conjunto español.
Estas plazas, junto a las que han recaído en otros países, corresponden a la reasignación llevada a cabo por la FIC tras las clasificaciones continentales en función de los palistas que obtuvieron el pase en embarcaciones individuales y dobles, que solo ocuparán una de las plazas, por lo que las sobrantes se asignan en función de las clasificaciones mundiales o continentales.
Los candidatos a ocupar estas plazas son Saúl Craviotto, titular del K-1 200 metros español, y Paco Cubelos, en el K-1 1.000 metros.